Los trabajadores del metro de Tokio recordaron este martes a las víctimas de los ataques con gas sarín en dicho servicio de trasporte que llevó a cabo la secta de la Verdad Suprema, o Aum Shinrikyo hace 23 años.

El 20 de marzo de 1995, la secta apocalíptica liberó un gas neurotóxico dentro de los vagones abarrotados de unas líneas de metro en el centro de Tokio. El ataque dejó 13 personas muertas y más de seis mil heridas.

La mañana de este martes se llevó a cabo una ceremonia en la estación de Kasumigaseki, uno de los objetivos de los ataques. Los encargados de la estación guardaron un minuto de silencio a las 8:00 horas locales, casi a la misma hora del ataque hace 23 años.

Las familias de las víctimas y otras personas ofrendaron flores y rindieron honores, destacó la cadena NHK.

Todos los juicios a los miembros de la secta relacionados con los ataques y otros delitos terminaron en enero. Fueron sentenciados a muerte 13 miembros de la secta, incluyendo el líder, Shoko Asahara, cuyo nombre verdadero es Chizuo Matsumoto.

Ahora la atención se centra en cuándo se ejecutarán las sentencias. Este mes, siete de los sentenciados a muerte fueron trasladados del centro de detención de Tokio, lo que ha causado especulaciones de que podría ser parte de los preparativos para sus ejecuciones.