Elida es una entusiasta adolescente cuya discapacidad no es motivo suficiente para desarrollar sus dos grandes pasiones: tocar el violín y practicar surf en las playas de Bonfil en Acapulco, Guerrero.

Conocida como “Candy Surferse”, la joven de 16 años protagoniza el cortometraje “El sonar de las olas”, dirigido por Vanessa Ishel Ortega Castillo, quien forma parte de la quinta generación del programa académico y de formación “Ambulante + Allá”.

"Elida es una niña muy dinámica y se aferra a lo que quiere lograr a pesar de que no cuenta con una mano y le demuestra a todo el mundo que puede lograr lo que se propone", expresó con entusiasmo la joven cineasta.

De acuerdo con Ishel Ortega, encontró a Elida partiendo de la premisa de que la cultura, específicamente las artes, pueden llegar a transformar la vida, el entorno y la personalidad de una persona.

Tras ubicar el sistema de orquestas infantil de Acapulco, Guerrero, una iniciativa del estado para contener la violencia en lugares con marginación social, la realizadora tuvo oportunidad de convivir con varios de sus integrantes. Sin embargo, desde el primer momento la personalidad de "Elida" la cautivó.

"Es una niña de carácter fuerte, decidida, caprichosa, no se limita, además es impaciente y siempre quiere ser la primera, quiere ser la mejor, quiere dominar, pero en el interior es una niña noble que intenta proteger a los demás, se siente líder", manifestó la documentalista de 24 años.

A decir de la creadora, cuando tanto ella como su equipo conoció a "Elida" y la vieron tocar el violín de manera magistral "se nos olvidó que tenía una discapacidad, porque puede hacer todo, incluso mejor que otras personas que tienen las dos manos".

Luego, agregó, "al profundizar en su historia nos compartió que sufrió muchísimo y que no se sentía a gusto así (sin una mano) porque en la escuela se burlaban de ella y las niñas le hacían bromas; se sentía diferente y su única manera de defenderse era a golpes".

No obstante llegó a la Orquesta y comienza a tocar el violín y en él, aseguró la directora, "encontró su escudo, eso que le demuestra que ella puede lograr todo y que no necesita dos manos y ahora es su manera de callarle la boca a las niñas que se burlaban de ella".

Convencer a la madre de Elida de que su historia podría inspirar a otras personas a seguir adelante pese a una discapacidad fue un gran reto para el equipo de la quiebra generación de "Ambulante + Allá".

"Al principio había un poco de resistencia por parte de la madre, ya que es madre soltera y Elida cuidaba a su hermana menor por las cámaras, pero poco a poco fuimos ganando su confianza hasta que nos permitieron llevar la cámara", comentó la cineasta.

Pronto Elida y su madre permitieron que el equipo usara la cámara y comenzará a filmar. "Incluso ella misma de pronto quería usar la cámara y la dejamos porque queríamos que supiera que era como un instrumento de comunicación con ella", refirió Ishel.

Para lograr este trabajo de 16 minutos, ópera prima de la directora Ishel Ortega, ella y su equipo de producción filmaron cinco días seguidos, luego tres días más de manera intermitente y finalmente hicieron una entrevista.

El resultado tiene muy satisfecha a Vanessa Ishel Ortega Castillo, quien espera concluir la postproducción del material y mostrarlo por diversos festivales; por ahora está garantizada su exhibición en la Gira Ambulante 2019.

Mientras eso sucede la creadora continuará produciendo contenidos, porque "lo mío es contar y construir historias. Trabajo en una radio comunitaria pero tengo muchos proyectos e ideas que quiero contar a través del cine documental y la ficción".