Un vívido retrato que nos sitúa en el México del siglo XIX y que presenta, de una manera imparcial, los principios e ideales de los liberales y de los conservadores, facciones cuyo enfrentamiento determinó el rumbo del país, dan cuenta en la novela “Diario de Cristina”, leído esta tarde por la actriz Francesca Guillén en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes.

Como parte del ciclo ‘Leo… luego existo’, la joven actriz compartió su voz, al ofrecer una lectura de esta novela histórica de la escritora Paola Morán Leyva, en la que una sociedad dividida, un país que se desmorona y el encuentro con su primer amor, motivan a una joven de 14 años, perteneciente a una familia acomodada, a escribir en las páginas de un diario durante los años de la guerra de Reforma.

Alegre y de buen humor, la actriz aseguró que la obra, ‘es un tipo de narrativa que me gusta, pues, por un lado, me cuenta una historia con un tinte más cotidiano como puede ser amor, y, por otro lado, me narra una situación que tiene que ver con la historia de nuestro país’.

Para Francesca Guillén participar en este tipo de actividades le ha significado un reto como actriz porque le exige transmitir calidez y sentimientos de diversa índole por medio de textos que no fueron concebidas para ser leídos en voz alta; además tiene que usar sus mejores herramientas interpretativas con el fin de mantener la atención de los asistentes.

“No importa a qué te dediques en la vida, siempre se necesita de la creatividad y la lectura la proporciona. Con las letras formamos mejores lectores, no solo de páginas, sino de situaciones. Al incentivar la imaginación, se incentivan las formas de ver las cosas y de resolver los problemas”, comentó.

Enseguida, Guillén dio paso a la lectura ante un público en su mayoría joven, quienes, por espacio de 50 minutos, disfrutaron de la historia de una joven llamada Cristina, quien es muy educada y disfruta de una vida apacible en el seno de una familia conservadora.

De un momento a otro la chica ve cómo su mundo se desmorona cuando el país experimenta una verdadera convulsión social. Cristina va madurando (entre 1857-1861) y escribe en su diario cartas a su amado Felipe y a sus familiares, al mismo tiempo que hace reflexiones personales sobre sus tristezas y alegrías.

Tras la lectura que se ofreció de manera dinámica, la joven actriz recibió un fuerte aplauso, de parte de lectores ávidos de literatura.

Por su parte, Paola Morán Leyva ha participado en la edición de obras de divulgación histórica en Editorial Clío como La ciudad y sus lagos (1998), Los sexenios de Enrique Krauze (1999) y las Obras Completas de Francisco Ignacio Madero (2000).

Fue editora de Humanidades en el Fondo de Cultura Económica, en la Coordinación para las Conmemoraciones 2010 del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. Ha colaborado en diversas editoriales, entre ellas Ediciones B y Planeta.