La producción industrial en China aumentó 7.2 por ciento interanual en el periodo enero-febrero, un crecimiento que se ha acelerado con respecto al 6.2 por ciento registrado en diciembre de 2017, destacó un informe del Buró Nacional de Estadísticas (BNE).

En un comunicado, difundido y analizado por Lu Yanan, Du Yifei en el Diario del Pueblo, señaló que el avance está por encima del crecimiento del 6.3 por ciento registrado durante el mismo periodo del año pasado y supera las previsiones de los analistas.

Las ventas al menudeo subieron 9.7 por ciento interanual, más rápido que en el mismo periodo del año pasado, mientras que la inversión en activos fijos creció 7.9 por ciento, en comparación con el 7.2 por ciento del conjunto de 2017, destacó.

"La economía tuvo un buen comienzo, con una producción industrial que se está acelerando, un consumo activo y precios estables", dijo el portavoz del BNE, Mao Shengyong.

Un análisis de los datos muestra que el crecimiento es de mayor calidad, algo a lo que el país ha dado prioridad, en lugar de centrarse simplemente en el ritmo del avance.

La estructura industrial continuó mejorando y la producción de las industrias de alta tecnología subió 11.9 y la del sector de la manufactura de equipos 8.4 por ciento.

La producción de vehículos de nuevas fuentes de energía registró un alza del 178.1 por ciento interanual durante este periodo, mientras que la producción de robots industriales se incrementó un 25.1 por ciento, según los datos del BNE.

Aunque este rápido crecimiento se debe parcialmente a una base de comparación baja, indicó que la expansión de este sector emergente se está acelerando, de acuerdo con Mao.

El sector de la minería creció a un modesto 1.6 por ciento interanual, muy por detrás del avance del 7.0 por ciento registrado en la manufactura.

Dentro de la campaña para reestructurar y optimizar la industria, el país tiene como objetivo reducir el exceso de capacidad en sectores tradicionales como el carbón, el hierro y el acero y facilitar, al mismo tiempo, el crecimiento en las áreas emergentes.

China planea reducir una capacidad de acero no eficiente de 30 millones de toneladas este año, en el que también rebajará en 150 millones de toneladas de carbón, según el informe sobre la labor del gobierno dado a conocer este mes.

Los datos del miércoles también muestran que los consumidores chinos se inclinan a gastar más en artículos de alta calidad, una tendencia que está de acuerdo con la modernización general del consumo del país.

Uno de los principales contribuidores al crecimiento de las ventas al por menor fueron las ventas de automóviles.

El volumen total de operaciones registró un incremento moderado, pero el precio medio se disparó, lo que señala que la demanda de vehículos está más orientada a la calidad, de acuerdo con Mao.

"La economía de China ha mantenido un ímpetu estable y sólido. Tal ímpetu sentará unas bases firmes para que la economía alcance los objetivos de crecimiento y de empleo anuales", afirmó Mao.

China tiene como meta crecer 6.5 por ciento este año, sin cambios con respecto a 2017, y mantener la tasa de desempleo urbano medido a través de encuesta por debajo del 5.5 por ciento, según el informe del gobierno. Esta es la primera vez que el país usa este indicador laboral para proyectar objetivos.

Durante los primeros dos meses, la tasa de desempleo urbano se situó por debajo del 5.0 por ciento, cifra inferior a la del mismo periodo del año pasado, según los datos del BNE.

En 2017 la economía del país logró un crecimiento mejor de lo esperado, del 6.9 por ciento, impulsada por un fuerte consumo, una inversión estable y una recuperación de las exportaciones.