El emprendimiento social es útil en regiones donde imperan la desigualdad y la falta de infraestructura, dijo el especialista Andrew Lieberman, al afirmar que México es apto en la materia. 

El director de nuevos programas del Miller Center for Social Entrepreneurship, de la Universidad de Santa Clara, California, será uno de los talleristas en el Encuentro Internacional de Emprendimiento social en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (Iteso), donde se realizará del 18 al 20 de abril próximo.

“En Latinoamérica, los países que son aptos para emprender socialmente son México y Colombia, por el crecimiento de las organizaciones en los ámbitos empresarial y de emprendimiento”, dijo.

“Incluso México tiene un ecosistema de organizaciones que promueven el emprendimiento social y la colaboración más que otros países”, afirmó Andrew Lieberman.

En un comunicado, se informó que con más de 10 años de experiencia, Lieberman será uno de los participantes en dicho encuentro, cuya actividad también forma parte de los festejos por los 60 años de la fundación de la universidad.

El especialista en emprendimiento social impartirá la charla “Estrategias de acompañamiento y apoyo para emprendedores sociales”, en la que abordará los procesos con los que se apoya a las diferentes iniciativas para llevar bienestar a las comunidades.

Lieberman subrayó que el emprendimiento social en México es útil donde hay inequidad de condiciones en temas como educación, salud, capacitación para empleo.

“Esos son algunos de los sectores donde puede incidir el emprendimiento social, y también en infraestructura: lugares donde hay falta de energía eléctrica o agua potable; ahí el emprendimiento social puede encontrar en México un espacio”, comentó.

Fundado en 1997, el Miller Center está adscrito a la Universidad de Santa Clara -que pertenece a la Compañía de Jesús-, ubicada en el corazón de Silicon Valley, en California. Ahí se busca el equilibrio entre el espíritu emprendedor con la herencia jesuita y la pedagogía ignaciana.

Lieberman también impartirá el taller “Mentores para empresas sociales”, en el que combinará las técnicas de emprendimiento clásicas de la zona del Silicon Valley con un sentido social.

El objetivo del taller, explicó el especialista, es que los emprendedores sociales repliquen y escalen sus proyectos para tener una empresa que impacte socialmente.

“Nosotros venimos de Silicon Valley, región de dónde han salido las mayores empresas de hoy en día. Conocemos los procedimientos y la metodología", dijo.

Sin embargo, eso lo realizamos con la pedagogía ignaciana, debido a la formación, la vinculación del Miller Center con la Universidad de Santa Clara y el claro compromiso con las personas más vulnerables de las empresas sociales”, añadió Lieberman.

El acompañamiento es parte integral de la metodología del Centro Miller. Al respecto el experto explicó que el emprendimiento es algo que se puede aprender mediante videos o guías, pero es mejor vivirlo, que es algo de la enseñanza ignaciana.

“La educación no está desconectada del mundo, es con el mundo y hay que aplicarla a la vida del emprendedor, a la empresa, con el acompañamiento por medio de mentores con cierto nivel de éxito en el emprendimiento social”, aseguró.

Para Lieberman, la innovación social puede ser más efectiva cuando se empieza por atender problemas específicos, y advierte que no siempre las innovaciones sociales necesitan llegar a escalar.

“Parte de la metodología es entender que la idea puede replicarse de diversas formas, algunas rentables por sí mismas y otras a través del apoyo de organizaciones que pueden tener los recursos para ampliarla; pero si se queda a nivel local, juegan de todos modos un rol importante”, consideró.

Durante el Encuentro Internacional de Emprendimiento Social también se impartirá un taller a cargo del Programa de Aceleración del Global Social Benefit Institute (GSBI).

Originalmente concebido como una incubadora de empresas, el GSBI ofrece un amplio portafolio de programas y ha trabajado con más de 340 empresas sociales que operan en más de 60 países y que han obtenido 96 millones de dólares en fondeo.