El demócrata Conor Lamb parecía enfilarse a ganar la elección especial en un distrito considerado bastión republicano en Filadelfia, en lo que se interpretó cómo un revés al presidente Donald Trump que podría amplificarse en las elecciones legislativas de este año.

Con la totalidad de las casillas contabilizadas, además de los votos por ausencia, Conor aparecía con 49.8 por ciento de la votación seguido muy de cerca por el republicano Rick Saccone con 49.6 por ciento, una diferencia de apenas 627 votos.

Conor declaró su victoria en las primeras horas del miércoles pero Saccone no concedió su derrota y dijo a sus simpatizantes que se mantendrá en la pelea, mientras voceros estatales de su partido no descartaron la posibilidad de solicitar un recuento.

Empero, el curso de la elección parecía ya definido, dando a los demócratas una victoria con una fuerte carga anímica de cara a las elecciones legislativas de medio término, tras una serie de victoria en bastiones republicanos.

La eventual victoria de Conor permitirá a los demócratas agregar a su columna en la Cámara de Representantes un escaño que los republicanos controlaron durante 15 años, y en un estado que Trump ganó por 20 puntos de ventaja en el 2016.

Un veterano de guerra que sirvió antes como fiscal local, Conor fur acusado por los republicanos de haber contendido como un republicano, aunque éste contó con el apoyo mayoritario de los sindicatos, incluyendo los del sector metalúrgico.

Su triunfo se produjo cuatro meses después que el demócrata Doug Jones ganó la elección por uno de los dos escaños de Alabama en el Senado, derrotando al republicano Roy Moore y recuperando un escaño perdido por su partido casi tres décadas atrás.

El revés en Filadelfia fue interpretado como un temprano aviso de la ‘ola azul’ que significará una amplia victoria demócrata en noviembre, y el senador republicano Jeff Flake dijo a la televisora Fox que el evento debería ser un visto como “una llamada de alerta”.