México avanzó del octavo al sexto lugar en el mundo en equidad de género parlamentaria, lo que significa que el país se encuentra cerca de alcanzar la paridad entre hombres y mujeres legisladores, de acuerdo con la Unión Interparlamentaria (UIP).

En un informe presentado este miércoles en la sede de Naciones Unidas (ONU), la UIP estableció que de los 500 diputados que integran la cámara baja de México, 213 son mujeres (42.6 por ciento), mientras que de los 128 legisladores que integran el Senado, 47 son mujeres (36.7 por ciento).

México se ubica sólo por debajo de Ruanda, Bolivia, Cuba, Nicaragua y Suecia, entre los 193 países miembros de la ONU. El país avanzó dos lugares respecto de la medición concluida el 1 de enero de 2017, superando a Islandia y Senegal.

El informe destacó que no se reportaron cambios significativos en el porcentaje de legisladoras en el mundo. En términos globales, el número de mujeres en los parlamentos nacionales sólo ha aumentado en 0.1 puntos porcentuales desde 2016, al pasar del 23.3 al 23.4 por ciento.

Resultó alentador, sin embargo, que en 2017 las mujeres obtuvieron más escaños que en años anteriores: 27.1 por ciento en comparación con el 22.3 por ciento de 2016. Esto se debió en gran medida a medidas tales como cuotas electorales para el sector femenino.

En los 20 países donde se establecieron cuotas, las mujeres ganaron más del 30 por ciento de los escaños, mientras que sólo el 15.4 por ciento de las curules fueron ocupadas por mujeres en las 16 naciones donde no se utilizaron las cuotas y se celebraron elecciones.

Mientras tanto, la representación parlamentaria de las mujeres en las Américas aumentó en 0.3 puntos porcentuales, para ubicarse en 28.4 por ciento.

No obstante, América Latina también registró retrocesos entre los niveles más altos del poder. Entre 2013 y 2015, la región se caracterizaba por tener el mayor número de jefas de Estado; mientras que a fines de 2017 no había ninguna mandataria.

En una conferencia de prensa en la sede de la ONU, la senadora mexicana y actual presidenta de la UIP, Gabriela Cuevas, subrayó que es positivo que el número de mujeres compitiendo en elecciones para ocupar escaños parlamentarios en el mundo fue en 2017 el mayor en la historia.

Cuevas lamentó, no obstante, que el aumento en el porcentaje de mujeres en los congresos en el mundo, de 0.1 por ciento en 2018, representa que el avance en la equidad de género parlamentaria está estancado.

“Esto significa que si continuamos con aumentos de 0.1 puntos porcentuales necesitaríamos 250 años para alcanzar paridad en los parlamentos en todo el mundo”, explicó Cuevas,

La legisladora añadió que “si queremos en verdad representar a la sociedad y a la gente, no podemos olvidar que la mitad de la población es mujer, y las mujeres no tenemos sólo necesidades, sino cosas que ofrecer a la sociedad, a las familias y a la comunidad. Las mujeres podemos cambiar el mundo”.