El representante permanente alterno del Reino Unido ante la ONU, Jonathan Allen, pidió hoy la solidaridad del Consejo de Seguridad del organismo, tras el atentado contra dos ciudadanos rusos supuestamente realizado por Rusia en territorio británico.

“En este momento, todo lo que pedimos a nuestros colegas es que se solidaricen con nosotros contra un acto ilegal, un acto muy problemático y un acto imprudente e indiscriminado que ha puesto tantas vidas en riesgo”, afirmó Allen antes de entrar a una sesión del Consejo de Seguridad de la ONU.

En una misiva, el Reino Unido solicitó este miércoles de manera formal una sesión del Consejo de Seguridad para abordar el caso del envenenamiento de Sergei Skripal y su hija, Yulia Skripal, así como de un detective británico expuesto al agente nocivo, ocurrido el pasado 4 de marzo.

La carta destacó que “el ataque en suelo británico usando una arma química prohibida no es solo un crimen en sí mismo, sino un desafío claro de un Estado miembro de la ONU al orden internacional, basado en normas. Como tal, debe ser tratado con el apoyo de la comunidad internacional”.

Reino Unido indicó en su misiva que espera una respuesta del embajador de Rusia ante la ONU, debido a que, de acuerdo a su juicio, existen sólo dos posibilidades respecto del ataque con el agente químico novichok, desarrollado por la Unión Soviética y legado a Rusia.

El ataque con este agente químico “sólo deja dos posibles escenarios. O el Estado ruso realizó un intento de asesinato en suelo británico con un arma química o Rusia ha perdido el control de su reserva de agentes nerviosos”, de acuerdo con la carta.

Rusia, por su parte, ha negado su participación en el atentado. No obstante, Reino Unido ha procedido ya a tomar medidas punitivas al expulsar a 23 diplomáticos rusos de territorio británico.