La canciller federal de Alemania, Angela Merkel, declaró hoy en su primera entrevista en vivo después de prestar juramento de ese cargo por cuarta vez, que una de las metas de su gobierno es reducir la fuerza del partido populista AfD (Alternativa para Alemania).

Agregó que ésto piensa lograrlo con la recuperación de los electores de derecha que se pasaron a ese partido. Merkel fue elegida este miércoles como canciller federal por el parlamento alemán con una mayoría de votos muy estrecha.

Expresó que a pesar de los muchos votos en contra que recibió, procedentes de las propias filas de los partidos en el gobierno, está "simplemente contenta por la confianza" que de nuevo se le brindó.

Apuntó que la elección tuvo lugar después de un difícil camino para lograr la formación del nuevo gobierno entre los partidos Unión Demócrata Cristiana (CDU), Unión Social Cristiana (CSU) y Partido Socialdemócrata (SPD), y que en ese sentido, ese margen estrecho es comprensible.

En los seis meses que duró la formación de un nuevo gobierno, el destino político de Merkel estuvo en juego, mientras que el SPD perdió en ese lapso a su entonces presidente, Martin Schulz, así como mucha confianza por parte de sus propias filas y votantes.

En la entrevista, Merkel dijo que sus objetivos son asegurar que Alemania esté preparada para el futuro, la distribución del dinero federal sin concertar nueva deuda, así como "resolver los problemas de quienes votaron por el partido AfD como protesta".

El objetivo es reducir a ese partido y de ser posible sacarlo del Bundestag, dijo textualmente. AfD se convirtió de golpe en las elecciones del 24 de febrero en la tercera fuerza electoral del país. Fueron los primeros comicios generales en los que se presentó y logró de inmediato entrar al parlamento con fracción legislativa.

AfD es un partido populista, xenófobo, racista, nacionalista, islamófobo y de ultraderecha. Algunos de sus personajes prominentes han hecho declaraciones que rayan en la ideología nazi.

Subrayó que para el nuevo gobierno, la prioridad es resolver los problemas de la gente y afirmó que la negociación del contrato de coalición se concentró en ese objetivo.

Al entregar a Merkel el documento que la acredita como canciller federal y jefa del nuevo gobierno alemán después de haber sido elegida por el Bundestag, el presidente de Alemania, Frank Walter Steinmeier, declaró que la tarea política del nuevo gobierno es ahora recuperar la confianza perdida entre la población.

Merkel abordó en la entrevista el debate actual que hay en Alemania sobre la pobreza y el dinero que el estado paga a los desempleados (Hartz IV). Dijo que la red social en Alemania, pese a las críticas en su contra, funciona y que la meta ahora es que todas esas personas que están desempleadas vuelvan a trabajar.

Se pronunció asimismo en favor de deportar en forma consecuente a los solicitantes de asilo político que son rechazados. De qué se trata, apuntó, es de imponer en Alemania el derecho y la ley. Dio la razón a quienes esperan que quienes no tienen un estatus de refugiados en el país, regresen al suyo.

A la luz de la imposición de aranceles comerciales decretada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y respecto al caso Skripal en Reino Unido, puso de relieve que el multilateralismo está en crisis y que la mejor respuesta a ello debe ser unanimidad por parte de los países miembros de la Unión Europea.

Puso asimismo de relieve que se debe mantener el diálogo. Respecto al papel del gobierno ruso en el caso Skripal aseveró que sería erróneo romper relaciones con Moscú. Al mismo tiempo rechazó la posibilidad de que Alemania asuma una mediación entre Reino Unido y Rusia.

Angela Merkel se puso manos a la obra enseguida. En cuanto terminó la ceremonia de juramentación en el Bundestag de la canciller federal y de su gabinete de 15 ministros, empezó el trabajo.

Se reunió con los ministros y los viceministros de su nuevo gabinete en la Cancillería Federal para poner de inmediato en marcha la actividad del nuevo gobierno, después de seis meses en que muchos asuntos quedaron en suspenso.

La canciller federal hará un viaje relámpago el próximo viernes a París para entrevistarse con el presidente Emmanuel Macron, con quien abordará el tema de las reformas que necesita la Unión Europea. Uno de los objetivos de los partidos en el gobierno es fortalecer a la Unión Europea. Así quedó asentado en el contrato de la coalición.