Ochenta y tres legisladores demócratas pidieron hoy excluir fondos para la construcción del muro en la frontera con México en el acuerdo presupuestal que debe ser votado antes del 23 de marzo, en cambio demandaron incluir una solución para el DACA.

Los representantes populares pidieron a los negociadores de la Cámara de Representantes y del Senado que rechacen expandir la construcción de un muro o rejas en la frontera sur y que en su lugar se aprueben fondos para modernizar la infraestructura y la tecnología en los puertos de entrada.

La administración Trump solicitó en febrero pasado al Congreso un presupuesto de 25 mil millones de dólares para la seguridad fronteriza, 18 mil millones de los cuales corresponderían al proyecto de construcción de un muro en un lapso de 10 años.

El presidente visitó ayer martes la zona de San Diego, donde se edificaron los ocho prototipos de barreras físicas que servirán de modelo para la propuesta construcción del muro, en caso que el Congreso apruebe los recursos presupuestales.

Los prototipos, a un costo de 400 mil dólares cada uno, fueron financiados con recursos existentes dentro del Departamento de Seguridad Interna (DHS). Hasta el momento, el Congreso no ha aprobado nuevos fondos para la construcción de muros o rejas adicionales.

En su carta, los legisladores plantearon la necesidad de que dentro del acuerdo presupuestal se incluya una solución permanente para al menos 690 mil "dreamers" o soñadores, a través de la inclusión de la iniciativa de ley Dream en la propuesta presupuestal.

La iniciativa de ley Dream, apoyada por una mayoría de demócratas pero opuesta por una mayoría de republicanos, contempla una ruta a la ciudadanía para los beneficiarios del Programa de Acción Diferida para Llegados en la Infancia (DACA) y eventualmente para sus padres.

En contraste, el presidente del comité judicial de la Cámara de Representantes, el republicano de Virginia, Bob Goodlatte, promueve una propuesta que evita una solución permanente para los beneficiarios de DACA y sólo les aprueba permisos temporales de trabajo renovables.

El plan del republicano busca asimismo reducir en un 40 por ciento la migración legal a Estados Unidos, eliminar la migración en cadena y la lotería de visas, así como hacer obligatorio un plan de verificación laboral en un lapso de dos años.

Bajo el calendario temporal acordado por demócratas y republicanos para evitar una nueva parálisis del gobierno federal, ambas partes deben encontrar una solución definitiva para el 23 de marzo, de lo contrario enfrentar una nueva amenaza de cierre del gobierno.