En 2017 se registró un incremento de 400 por ciento en el número de incidentes de seguridad en el Internet de la Cosas (IoT) en las redes de clientes, una de las tendencias en amenazas cibernéticas más significativas en 2018, aseguró Darktrace.

En un comunicado, la empresa de ciberseguridad explicó que esta debilidad, al igual que otras, no es evitable, pero si puede ser controlada y mitigada debido a que los avances en la inteligencia artificial (AI) permiten la creación de un sistema inmunológico.

Además de un sistema de autoaprendizaje que automáticamente adquiere un entendimiento sobre el ambiente digital y puede ver y responder a los primeros indicios de una amenaza, agregó.

Refirió que 65 por ciento de las amenazas detectadas en etapa temprana las llevan a cabo empleados que consciente o inconscientemente hacen mal uso de la información de su organización.

Aseguró que las brechas de ciberseguridad en 2017 son prueba de la insuficiencia de los sistemas de seguridad en los que la mayoría de los negocios confían para mantener a salvo su información.

Mencionó que los ataques de ransomware que encriptan archivos agresivamente, son utilizados por los ciberdelincuentes para pedir una cantidad de dinero a cambio de su recuperación.

Los atacantes se aprovechan de la complejidad de las infraestructuras digitales para pasar desapercibidos en las redes de los negocios y así ir tomando información paulatinamente. Esto puede afectar gradualmente a los sistemas de información e incluso a la misma reputación de la compañía, puntualizó.