Con el fin de crear conciencia sobre las amenazas que enfrentan los ríos y manifestarse contra proyectos de gestión de agua destructivos, recuperar el bienestar de las cuencas hidrográficas, y exigir una gestión equitativa y sostenible de los ríos, este miércoles se celebra el Día Internacional de Acción contra las Represas y en Defensa de los Ríos.

En un blog del Gobierno federal, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) refirió que la conmemoración fue adoptada por 20 países en Curitiba, Brasil, en marzo de 1997 durante el primer Encuentro Internacional de Afectados por las Represas.

Indicó que la inadecuada construcción de presas, bordos, canales, acueductos y otros embalses tiene un impacto ambiental sobre los ríos: disminución del caudal, desviación, represamiento y agotamiento total del caudal, en el caso más crítico.

Expertos en el tema indican que 77 por ciento de los 139 ríos más grandes del norte de Europa, Norteamérica y la ex Unión Soviética están afectados por la fragmentación y la regulación del flujo hídrico causadas por la construcción de grandes presas.

Ello generó el concepto de caudal ecológico, referido a la cantidad necesaria de agua de los ríos para asegurar los servicios ambientales que aportan como: anidación, reproducción, desove y crecimiento de peces y anfibios.

En México, los sistemas fluviales con el nivel más crítico de alteración hidroecológica son: los ríos de las cuencas de México, Balsas, los de las cuencas del lago de Cuitzeo, Bravo, Santiago, Pánuco y de San Luis Potosí, que representan 31 por ciento de la red hidrográfica y 26 por ciento del territorio nacional.