Cientos de estudiantes del área metropolitana de Washington se sumaron hoy a la movilización nacional en demanda de mayor control a las armas de fuego y demandaron de la Casa Blanca y del Congreso acciones urgentes.

De espaldas a la Casa Blanca, los jóvenes procedentes de una treintena de escuelas preparatorias de Washington, Maryland y Virginia guardaron 17 minutos de silencio, uno por cada uno de los estudiantes y maestros muertos hace exactamente un mes en una secundaria en Parkland, Florida.

“Basta, no más muertes”, rezaba uno de los carteles ondeados por jóvenes que retaron al frío y abandonaron un dia normal de clases para unirse al movimiento nacional por el fin de la violencia escolar por armas de fuego.

Trump no se encontraba en la Casa Blanca toda vez que realiza una gira por California y Missouri.

Con sus cuerpos, los estudiantes se apostaron sobre la histórica avenida Pensilvania, en la acera frontal de la residencia ejecutiva, bloqueando el tránsito de residentes y turistas.

Bajo custodia policíal, el contingente formó un rio humano para marchar hacia el Capitolio coreando consignas contra la Asociación Nacional del Rifle (NRA), que se opone a mayores regulaciones a la compra de armas.

“No podemos seguir yendo a la escuela con temor, no sabemos si podremos regresar con vida a la casa”, dice en entrevista la estudiante Cindy, de 16 años, de la escuela preparatoria John F. Kennedy.

Como muchos de sus compañeros Cindy se opone a la idea del presidente Donald Trump de entrenar y armar a un grupo selecto de maestros para portar armas en el salón de clases. “Eso me da más miedo, no todos los maestros están bien de la mente”.

Los estudiantes demandaron la restitución de la prohibición a las armas de asalto, aprobada por William Clinton en 1994 y dejada expirar por George W. Bush en 2004, y elevar la edad mínima para la compra de armas de 18 a 21 años.

También exigieron revisión universal de antecedentes criminales y mentales para toda compra de armas, toda vez que la ley no cubre la compra-venta en ferias ambulantes, internet o entre particulares.

Durante una hora, el tráfico vehicular quedó virtualmente paralizado, mientras el continente marchó sobre la avenida Pensilvania, pasaron por el Hotel Trump y los cuarteles centrales de la Agencia Federal de Investigaciones (FBI) ante la mirada de los capitalinos, algunos los cuales los reconocieron con aplausos.

“Me emociona mucho ver lo que están haciendo. Esos jóvenes son los próximos votantes y lideres”, comentó una madre de familia que acompañó a uno de sus hijos a la marcha.

El contingente llegó al Jardín del Ala Oeste del Capitolio donde los esperaba una tarima con micrófonos, para realizar un mitin organizado con el apoyo de los demócratas de la Cámara de Representantes y del Senado.

Por las escalinatas del edificio de mármol descendieron la lideresa de los demócratas en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, y el lider de los demócratas en el Senado, Charles Schumer.

Fueron recibidos con un coro uniforme por parte de los estudiantes: “Queremos cambio, queremos cambio”.

Frente a los jóvenes, Pelosi les agradeció su activismo y les pidió su apoyo para aprobar un paquete legislativo de reformas de sentido comúnl .

“Ustedes están creando un sonido elocuente a lo largo de Estados Unidos, que resonará en todo el país hasta que completemos el trabajo (...) Gracias por su valor”, les dijo en medio de aplausos.

Pero la llegada del senador independiente de Vermont Bernie Sanders, quien no estaba previsto en el calendario del mitin, trastocó los planes originales los jóvenes.

Coreando “Bernie, Bernie”, cientos de jóvenes se levantaron y corrieron a tratar de saludar al senador, lo que provocó una inmediata movilización de la policia del Capitolio.

De chamarra blanca, Sanders se abrió paso entre los jóvenes escoltado por policías uniformados y les dirigió un breve mensaje de agradecimiento por su activismo.

Sanders, quien ha sido criticado por no haber apoyado como senador una iniciativa de control de armas, evitó hablar del tema.

La movilización de los jóvenes es un anticipo de una movilización nacional más amplia que tendrá lugar el 24 de marzo en Washington, organizada por los sobrevivientes de la masacre de Parkland.