En la actualidad, el teléfono celular es parte de la vida de los mexicanos, y en caso de pérdida o robo se corre el riesgo de que la información almacenada sea utilizada para extraer dinero de la cuenta bancaria, conocer ubicaciones, contactos o usar la información para mostrar en público.

En un comunicado la escuela para aprender oficios en línea, Cendi, destacó que hay formas de evitar que eso suceda y mantener los datos almacenados seguros, aún en caso de que el celular sea robado, como bajar siempre las aplicaciones desde la tienda oficial (Android o IOS).

Dichas tiendas poseen protecciones diseñadas contra software malicioso. Esto significa que no solo las aplicaciones están protegidas antes de que se suban a la tienda, sino también, que el teléfono celular continúa escaneando en forma regular programas ya instalados para su actualización.

Otro consejo es controlar los requerimientos de acceso de cada aplicación cuando se instala al dispositivo móvil, como confirmación de requerimientos de acceso a diferentes lugares del mismo (archivos, cámara de fotos, GPS, entre otros).

Lo ideal es ser selectivos de acuerdo a lo que se necesita de la aplicación. Debido a que muchas apps venden la información a los anunciantes, no debe ser una sorpresa que traten de acceder a mayor información personal de la que necesitan.

Asimismo, se debe instalar una aplicación de seguridad, si en general se protege la computadora o tableta, y se instala un antivirus, debería se lo mismo con el teléfono, ya que el celular es una pequeña y potente computadora.

Indicó que hay muchas aplicaciones de antivirus y anti-software dañino para cada tipo de aparato. Las apps de “cortafuego” (Firewall, en inglés), son útiles para asegurar que no se envíen, ni reciba información que desconocemos.

Además de bloquear siempre la pantalla, ya que mucha gente no lo hace, y si se pierde sin haberla bloqueado, cualquier persona puede acceder a todos los datos personales.

Incluso con la posibilidad que tienen algunos dispositivos móviles de deslizar el dedo por un patrón de números sobre la pantalla, no se está dentro de la zona de seguridad, ya que solo al colocar la pantalla al sol, quedará al descubierto la clave de acceso.

Esto sucede porque el reiterado uso del celular muchas veces al día “marca” ese patrón, y a menos que se limpie la pantalla después de cada uso, se está expuesto.

La marca recomendó instalar “Encontrar mi teléfono" y la aplicación “Remota”, se trata de una de las medidas de seguridad más poderosas que se tiene a mano y que en la mayoría de los celulares es gratuita.

Si se pierde el teléfono, la aplicación de “Encontrar mi teléfono” (Find my phone, en inglés) ayudará a localizar la ubicación exacta utilizando el GPS que viene con el mismo. Algunas de ellas incluso permiten que el teléfono “suene” si está cerca.

En caso de no encontrar el smartphone de manera inmediata, o que alguien lo haya robado, también se puede borrar todos los datos privados en forma remota.

Asimismo, recordar que las redes de Wifi públicas son públicas, saber que cada vez que se accede a una red pública de Wifi, se abre el celular a cualquier otro en esa red. Cualquier “hacker” amateur puede utilizar esa red pública para espiar a otros.

Esto no quiere decir que no se puedan utilizar tales redes, solo ser cuidadosos. Lo mejor es navegar por sitios que no involucren información sensible como homebanking, la tarjeta de crédito o para hacer compras en línea. Para ello, siempre es mejor esperar a regresar a casa y hacerlo desde allí.