El Parlamento Europeo (PE) quiere que la Unión Europea (UE) aumente el límite de gasto del 1 al 1.3 por ciento de su Renta Nacional Bruta para poder atender sus nuevas prioridades sin descuidar a las regiones más pobres ni al sector agrícola.

En una resolución aprobada este día en sesión plenaria, los diputados coinciden con la visión de Bruselas de que el próximo presupuesto plurianual, en vigor a partir de 2021, debe dedicar más recursos a los programas de investigación y al apoyo a los jóvenes, así como a las pequeñas empresas.

También están de acuerdo en dar prioridad a la migración, la defensa, la seguridad y el cambio climático, temas apuntados como las mayores preocupaciones de los ciudadanos europeos.

La Comisión Europea (CE), encargada de elaborar las propuestas presupuestarias comunitarias, estima que para ello sería necesario recortar entre 5 y 10 por ciento los fondos agrícolas y de ayuda regional, actualmente los primeros destinatarios de los recursos comunitarios.

Para los parlamentarios, el aumento del presupuesto debería lograrse a través de nuevas fuentes de ingresos propios, como nuevo gravamen sobre las transacciones financieras, una participación en los ingresos del impuesto sobre sociedades, un nuevo gravamen al sector digital o impuestos ambientales.

La introducción de uno o más de esos mecanismos debería permitir, a largo plazo, alcanzar una reducción del 40 por ciento de la parte del presupuesto comunitario procedente de contribuciones directas de los países y cubrir el hueco de más de 10 mil millones de euros que dejará Reino Unido al salir de la mancomunidad.

El Ejecutivo europeo presentará su propuesta de presupuesto el 2 de mayo y empezará entonces a negociarla con las dos otras instituciones europeas: Consejo y PE.