El peso cerró la sesión de este martes con una depreciación moderada de 0.09 por ciento o dos centavos, para cotizar alrededor de 18.60 pesos por dólar, luego de elevarse la aversión al riesgo en los mercados financieros globales tras la decisión de Donald Trump de despedir al secretario de Estado, Rex Tillerson.

De acuerdo con Banco Base, al inicio de la sesión el peso ganó debido a que el despido de Tillerson es una señal de inestabilidad en la administración de Trump; luego, la confirmación de su salida comenzó a generar pérdidas en el mercado de capitales a nivel global y a elevar la demanda por activos libres de riesgo, lo cual afectó al peso por tratarse de una divisa emergente.

Debido a que se elevó la demanda por activos libres de riesgo, la tasa de rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años registró un retroceso de 2.5 puntos base, ubicándose en 2.84 por ciento, y acumular un retroceso de cinco puntos base en lo que va de la semana.

En contraste, en México la tasa de rendimiento de los bonos M a 10 años registró un incremento de un punto base a 7.56 por ciento.

Otro factor que también contribuyó a que la moneda mexicana borrara las ganancias de la sesión, fue un retroceso en los precios del petróleo en el mercado de materias primas.

Por otra parte, las divisas de países productores de materias primas registraron pérdidas moderadas, destacándose el rublo ruso, que mostró un retroceso de 0.31 por ciento, y el dólar australiano que perdió 0.20 por ciento.

Por su parte, el real brasileño cerró con una baja de 0.04 por ciento, observando pocos cambios durante la sesión como resultado de la poca liquidez en el mercado cambiario.

Ante este panorama, el dólar libre se vendió hasta en 19.00 pesos, cinco centavos más en comparación con el cierre previo, y se adquirió en un precio mínimo de 17.40 pesos en bancos de la Ciudad de México.