Francisco cumplió hoy cinco años de haber sido elegido Papa trabajando en privado y sin actividades públicas, mientras uno de sus colaboradores más cercanos aseguró que se encuentra “sereno” incluso ante las críticas en su contra.

“Es un hombre y, por lo tanto, sufre también cuando hay ciertas críticas gratuitas, ciertas críticas que le llegan al punto más esencial de su ser, el de traicionar la doctrina de la Iglesia. Esto no, no lo acepta y es la acusación más grave que uno pueda hacerle”, precisó Giovanni Angelo Becciu.

El “número tres” del Vaticano, sustituto de la Secretaría de Estado, habló en esos términos a los periodistas al margen de la presentación en Roma del libro titulado “Francisco el rebelde”, sobre el santo de Asís.

Becciu destacó que Jorge Mario Bergoglio es “un ejemplo de fortaleza, serenidad y valor” porque trata de estar alejado de las críticas y seguir adelante.

“Ayer lo felicité, estaba sereno y dijo que agradecía por el don de guiar a la Iglesia, sereno y contento. Pero nada de fiestas particulares, es más, tenía la agenda de encuentros, y seguía como si nada”, añadió. 

Si bien el pontífice decidió trabajar normalmente, la mayoría de las oficinas del Vaticano permanecieron cerradas por el tradicional feriado de la fumata blanca, que recuerda la elección del líder católico la tarde del 13 de marzo de 2013.

Esto no impidió que llegasen hasta el Vaticano salutaciones procedentes de diversos países del mundo, entre ellas mensajes especiales de los presidentes de Estados Unidos, Donald Trump, y de la República Argentina, Mauricio Macri.

“A lo largo de estos años, se ha convertido indudablemente en un protagonista de nuestro tiempo, líder moral y espiritual inmensamente querido y admirado por millones de personas”, escribió el mandatario argentino.

Más allá de las felicitaciones por la ocasión, este aniversario estuvo caracterizado por los balances y los análisis de observadores y vaticanistas.

Al respecto, el director del diario vaticano “L’Osservatore Romano”, Giovanni Maria Vian, destacó la audacia que tuvo Jorge Mario Bergoglio al elegir a Francisco como su nombre papal, algo que ningún otro pontífice había osado hacer en siglos.

Destacó que tomar el nombre del santo de Asís manifestó desde el primer momento su compromiso a favor de los pobres y los marginados de la sociedad.

“Como Karol Wojtyla ayudó a derrumbar este muro entre oriente y occidente, entre este y oeste, Francisco está ayudando a derrumbar el muro entre norte y sur con sus viajes, con creaciones cardenalicias que están ensanchando el respiro universal de la Iglesia”, dijo, en entrevista con Notimex.

“Creo que se le recordará como el Papa mundial y no tanto por sus viajes sino por su mirada desde el sur del mundo, por parte de un americano de origen europeo, es el Papa global que ve los límites y las ventajas de la globalización”, agregó.

Por otra parte, también en entrevista, Guzmán Carriquiry Lecour, secretario con cargo de vicepresidente de la Pontificia Comisión para América Latina del Vaticano, destacó el espíritu de renovación que ya imprimió el líder católico a la Iglesia.

“(Será recordado por) su revolución evangélica. El Papa nos está poniendo descarnadamente ante exigencias del evangelio para desacomodar a todos nosotros los cristianos de un cierto aburguesamiento, de un cierto conformismo que nos ha llevado a asimilarnos a esta sociedad del consumo y del espectáculo”, dijo.

“Nos está planteando exigencias de conversión personal a todos. A veces nos habla duro, de los obispos al más sencillo de los fieles y uno se pregunta por qué, porque estamos muchas veces muy lejos de una vida según el evangelio”, siguió.