Empresarios, pescadores, hoteleros y pobladores de San Felipe, Baja California, se reunieron con senadores para exhortarlos a impulsar un acuerdo para el desarrollo turístico de esa población ubicada en el Mar de Cortés, ante las medidas de protección ecológica vigentes desde 2015.

Después de una reunión con el senador Marco Antonio Blázquez, expusieron que aproximadamente tres mil familias que viven de la pesca y el turismo en el lugar enfrentan una crisis económica por la veda a cualquier actividad pesquera desde hace dos años, como parte de la protección de la vaquita marina y la totoaba.

“No estamos en contra de las medidas de protección de estas dos especies. Las apoyamos y creemos que su reproducción es indispensable como atractivo turístico, pero creemos que son excesivas las medidas de prohibición de cualquier tipo de pesca, porque de ello dependen 80 por ciento de los casi 30 mil pobladores de San Felipe”, expuso José Luis Dagino, secretario de la Asociación Civil San Felipe Despierta.

En rueda de prensa dijo que el turismo nacional y extranjero que visita esa población está dejando de acudir por la falta de actividades pesqueras.

A su vez, el senador petistas Marco Antonio Blázquez consideró urgente que el gobierno federal analice y resuelva este tema que ya tiene implicaciones sociales y económicas para la mayoría de los habitantes de San Felipe, que si bien viven en una zona de potencial turístico, "están en una situación deplorable".

Recordó que el gobierno federal se comprometió desde el año 2000 en el Diario Oficial de la Federación a instrumentar el “Acuerdo por el que se declara zona de Desarrollo Turístico Prioritario el corredor costero San Felipe Puertecitos”, pero no se ha concretado lo que planteaba.

Entre las peticiones al Senado y a diversas dependencias como la Secretaría de Turismo, están: impulsar la pesca deportiva para apoyar el desarrollo económico de la región, siempre con respeto a las especies protegidas.