La mayoría de brasileños quiere que el próximo presidente del país, que será elegido en octubre, esté libre de escándalos de corrupción, según una encuesta publicada hoy que indica que el Partido de los Trabajadores (PT) de Luiz Inácio Lula da Silva es el mejor valorado.

El 87 por ciento de los brasileños estima que es “muy importante” que el próximo líder sea honesto y no mienta en la campaña, mientras que el 84 por ciento pide que nunca haya tenido escándalos de corrupción.

La encuesta, realizada por la Confederación Nacional de Industria y el instituto Ibope, señala que el 66 por ciento de los sondeados dice que prefiere votar por un candidato honesto aunque no esté de acuerdo con sus políticas.

Para el 44 por ciento el principal tema en que el próximo líder de la mayor economía de América Latina debería centrarse es en mejoras sociales, como sanidad, educación, combate a desigualdad y seguridad, mientras que el 32 por ciento cree que debe ser la lucha contra la corrupción.

El estudio, que entrevistó a dos mil personas en 127 ciudades de Brasil y tiene un margen de error del dos por ciento, también revela que el Partido de los Trabajadores de Lula y la expresidenta Dilma Rousseff sigue siendo el más popular.

El 19 por ciento de los entrevistados dijo preferir el mayor partido de la izquierda, por delante del Movimiento Democrático Brasileño (MDB) del presidente Michel Temer.

El resultado de las elecciones presidenciales de Brasil, que se celebrarán en dos turnos en el mes de octubre, es considerado incierto, pues Lula da Silva, el candidato con mayor intención de voto, podría ser inhabilitado e incluso encarcelado en los próximos meses.

Los comicios en el gigante sudamericano son los primeros tras la caída por destitución en juicio político de Dilma Rousseff y tras la dura recesión que provocó que el Producto Interior Bruto (PIB) encogiera 7.0 por ciento entre 2015 y 2016.