La era del patriarca del estado alemán de Baviera, Horst Seehofer, concluyó hoy para asumir a partir de mañana como ministro del Interior en el nuevo gabinete de la canciller federal, Angela Merkel.

En su lugar, como nuevo ministro presidente de Baviera -uno de los estados más prósperos de Alemania- asumirá a partir del próximo viernes Markus Söder, quien pertenece al partido político del que Seehofer es presidente, la Unión Social Cristiana de Baviera (CSU).

Durante la década que este día termina para su gobierno en Baviera, Seehofer, fuerte crítico de la política migratoria de Merkel, se concentró en dos temas que le dieron mucha fuerza política: el mercado laboral y las respuestas a los desafíos económicos para el estado procedentes del entorno internacional.

Seehofer logró con esa estrategia que en casi todo el estado haya cero desempleo y multiplicó las relaciones económicas y comerciales de Baviera en el mundo, que es muy fuerte en materia de exportación.

Desde el punto de vista económico, Baviera está firmemente posicionada, el presupuesto público ha estado equilibrado durante años y las conurbaciones están en auge. En vista de la crisis financiera y de la deuda, Seehofer declaró en 2011 que Baviera debería estar libre de deuda para 2030.

Territorialmente Baviera -ubicado en el sur del país- es el estado más grande en Alemania, así como el segundo más poblado.

Su Producto Interno Bruto (PIB) es de alrededor de 550 mil millones de euros, con un ingreso promedio per cápita de 39 mil 691 euros. Baviera genera el 18 por ciento de la riqueza económica de Alemania.

Después de haber sido durante décadas un estado agrario, se convirtió en uno de los polos de desarrollo tecnológico más importantes de la nación europea.

La exportación es uno de sus pilares económicos y en él tienen sus sedes grandes consorcios globales de la industria automotriz, de la industria de nuevas tecnologías IT de la información y la comunicación, industria aeronáutica, industria editorial y turística.

Grandes nombres como BMW, Siemens, Nokia, Audi, Airbus tienen fuertes polos de desarrollo en Baviera.

Seehofer, de 68 años de edad, firmó ayer en Berlín el Contrato de la Coalición de gobierno que encabeza Merkel con su partido, la Unión Demócrata Cristiana (CDU), y con el Partido Socialdemócrata (SPD).

Horst Seehofer es presidente del tercer partido de la coalición, el CSU, el que está más hacia la derecha conservadora en el espectro político parlamentario de Alemania.

Seehofer asumirá este miércoles un Ministerio que tiene un significado muy especial en la coyuntura política actual del país. Después de haber criticado con fiereza la decisión de Merkel de abrir fronteras para el ingreso al país a cerca de un millón de refugiados en 2015, ahora asumirá justamente la cartera que se ocupa de ese tema.

Seehofer, defensor de la línea dura en política de inmigración y de las restricciones a los refugiados, ha declarado en varias ocasiones que impondrá con mayor severidad la deportación de inmigrantes que no cubren los requisitos para el asilo, así como con los que han delinquido durante su estancia en el país.

“Tenemos que ser más firmes sobre todo en el caso de delincuentes y potenciales terroristas entre los solicitantes de asilo. Al que ha delinquido no se le ha perdido nada en nuestro país y debe ser expulsado cuanto antes", dijo Seehofer.

El tema hubiera sido controversial en los últimos 30 años pero no ahora porque la inconformidad y descontento en amplios sectores de Alemania por la llegada de tantos inmigrantes, la mayoría pobres, catapultó a un partido de extrema derecha, xenófobo y de nuevo cuño, Alternativa pra Alemania (AfD), a convertirse en el tercer partido más fuerte durante los comicios federales del 24 de septiembre.

El AfD tiene ahora en el Bundestag la tercera fracción legislativa más grande y ya se anunció como un opositor duro del gobierno de coalición, defensor del ciudadano que quiere una patria para los alemanes, donde la desconfianza frente a extranjeros de países subdesarrollados se ha multiplicado ante su numerosa presencia.

En ese contexto Seehofer obtiene una posición clave en el nuevo gobierno y tendrá mucho margen para imponer sus propuestas para reducir el número de refugiados que llegan.

Para ello ya consiguió negociar 100 nuevos puestos de trabajo para lo que ahora los medios llaman “El Ministerio de la Patria”, al referirse al Ministerio del Interior.

La anuencia de Merkel a que Seehofer sea el nuevo superministro del Interior podría ser un astuto movimiento de la canciller federal en el tablero político porque la responsabilidad y los costos los tendrá que asumir el conservador ante la opinión pública.

La opinión pública en Alemania está fuertemente polarizada respecto al tema de los inmigrantes y refugiados.

Seehofer, por su parte, continuará siendo presidente de la CSU y este mismo martes viajará a Berlín para estar mañana presente cuando se lleve a cabo en el Parlamento la reelección de Angela Merkel y se designe oficalmente al nuevo gabinete.