El Movimiento 5 Estrellas (M5S) no formará alianzas con partidos extremistas de Europa, ni pretende que Italia abandone el euro, la Unión Europea (UE) o la alianza atlántica, aseguró hoy el líder de esa formación política, Luigi Di Maio, que reivindicó su derecho a gobernar.

A nueve días de las elecciones, en las que ninguna fuerza alcanzó la mayoría necesaria para formar el ejecutivo, Di Maio resaltó que, de cualquier manera, el M5S se consolidó como la primera fuerza política en Italia.

“Nosotros no contemplamos hipótesis de un gobierno instuitucional o de todos (formado en Italia como salida a una crisis)”, dijo en conferencia en la sede de la prensa extranjera en Roma.

Insistió en que el M5S, que alcanzó más del 32 por ciento de los votos, no tiene un programa extremista.

“Las elecciones del 4 de marzo fueron una bofetada al viejo modo de hacer política. Los italianos dieron una señal clara, fue un voto postideológico donde ya no hay derecha o izquierda, con 32 por ciento de preferencias a un programa que nunca ha sido extremista, ni contra el euro”, aclaró.

Dijo que el M5S hizo una campaña en la que prometió que no dejaría a Italia en el caos, que el país no saldría del euro y basada en el diálogo.

“Yo me habría esperado un contacto (con los otros partidos) sobre los temas prioritarios y realizar lo que las fuerzas políticas esperan desde hace 30 años. Quien quiera trabajar para los italianos que dé un paso al frente”, agregó.

Hizo un llamado a la responsabilidad de las otras fuerzas políticas para abordar temas como la deuda pública, la creación de empleo, los impuestos a las empresas o la desocupación juvenil.

Aclaró, sin embargo, que al M5S no le espanta la posibilidad de regresar a las urnas en caso de que no se pueda formar gobierno por falta de acuerdo entre las distintas fuerzas.

“No estamos dispuestos a traicionar la voluntad popular, cuando los ciudadanos votaron por el M5S, votaron por un candidato premier (él mismo), por una escuadra y por un programa”, insistió.

Reiteró que esa fuerza política tiene como objetivo ir al gobierno y no considera la hipótesis de que no pueda iniciar la legislatura.

Precisó que los contactos en curso con otras fuerzas, en particular con la Liga del Norte, tienen que ver con la elección de las figuras de garantía que presidirán la Cámara de Diputados y el Senado, pero no sobre la formación del gobierno.

Di Maio insistió que su interés en garantizar la estabilidad económica del país, que no contempla el abandono del euro, de la UE o de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y que tampoco pretende “trastornar” la política exterior.

Dijo que en caso de llegar al gobierno su primer viaje internacional lo realizará a Bruselas, sede de la Comisión Europea, y acusó al ministro de Economía saliente, Pier Carlo Padoan, de “envenenar los pozos” por haber reconocido en esa ciudad que no sabía cuál será el futuro económico italiano.

Según los expertos, la crisis abierta tras el resultado electoral no tiene por el momento solución.

Se prevé que el presidente, Sergio Mattarella, iniciará las consultas políticas con los partidos tras la toma de posesión, el 23 de marzo, de los presidentes de la Cámara de Diputados y del Senado.

En espera del nuevo ejecutivo, el primer ministro saliente, Paolo Gentiloni, se mantiene al frente y tras el 23 de marzo renunciará para quedarse encargado solamente de las cuestiones administrativas.