Luego de subrayar la necesidad de un nuevo marco de regulación financiera que se adapte a los desafíos de la era digital en América Latina, BBVA Research destacó que la aprobada Ley para Regular las Instituciones de Tecnología Financiera  (Fintech) pone a México como referente en la región.

En su reporte Situación Economía Digital, al primer trimestre de 2018, difundido por la unidad de análisis e investigación de BBVA, la nueva Ley tiene el fin de promover la innovación tecnológica para la provisión de servicios financieros más accesibles y convenientes.

La institución financiera detalló que la Ley Fintech introduce dos nuevas licencias para instituciones de tecnología financiera dedicadas a la operativa de dinero electrónico y al crowdfunding.

Además, resaltó facultada al Banco de México (Banxico) para regular las operaciones con activos virtuales, e introduce requerimientos de open banking, al mismo tiempo que propone crear un sanbox regulatorio y un Grupo de Innovación Financiera como órgano de consulta, asesoría y coordinación público-privada.

BBVA Research expuso que luego de la aprobación y promulgación de la Ley en México, el testigo se traslada a Banxico, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), cuyas entidades habrán de definir un amplio conjunto de regulación de segundo nivel en los próximos dos años.

Muchos reguladores de América Latina aún estiman que el tamaño del mercado de muchas Fintech anteriores es pequeño y en consecuencia han adoptado una actitud de “esperar y ver” con la intención de no frenar la innovación, comentó.

No obstante, la inacción regulatoria también puede constituir un alto a la innovación en industrias altamente reguladas, dijo.

“Esto es especialmente relevante en un sistema de derecho civil como el predominante en América Latina, donde la legislación en vigor se interpreta a menudo de una manera taxativa y por lo tanto resulta menos propenso a la innovación que el sistema anglosajón de common law”, puntualizó.

Resaltó que es urgente que las autoridades de la región comiencen cuanto antes a diseñar un marco regulatorio que alcance el equilibrio entre promover la innovación, la inclusión financiera, asegurar la solidez del sistema y la protección de los consumidores.