A partir de investigaciones científicas que identificaron a la merluza como un pez con altos niveles de proteína de origen marino, diversas organizaciones en Baja California Sur realizan acciones para dotar de este alimento a niños en situación de vulnerabilidad y fomentar la pesquerías alternativas para el sector productivo.

Un equipo multidisciplinario de científicos del Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste (Cibnor) y el Instituto Nacional de Pesca (Inapesca), a través del Fondo Sectorial Sagarpa-Conacyt, se dio a la tarea de explorar áreas marítimas en busca de especies comerciales no aprovechadas en el Pacífico mexicano.

César Augusto Salinas Zavala, investigador titular del Cibnor y miembro del Sistema Nacional de investigadores (SNI) explicó que los resultados de estas exploraciones realizadas entre 2010 y 2012, arrojaron la existencia de poblaciones importantes de merluza y langostilla.

Detalló que "esta convocatoria nos permitió explorar más allá de los 150 metros, hasta los 300 metros de profundidad, a todo lo largo de la costa occidental de la península de Baja California, desde Ensenada hasta Cabo San Lucas".

Asimismo, con financiamiento de otro Fondo Sectorial Sagarpa-Conacyt, se identificaron y definieron tres áreas de pesca, con grandes concentraciones de merluza, y se llevaron a cabo los respectivos estudios para conocer el comportamiento y biología de la especie en los litorales de Baja California Sur.

También se llevó a cabo el estudio para determinar la información nutricional de esta especie, el cual determinó que cada porción de 100 gramos de carne de merluza contiene 0.3 gramos de grasa, cero gramos de azúcares, 53 kilocalorías de energía y 10 gramos de proteínas.

Salinas Zavala recordó que “en 2014, obtuvimos un apoyo para obtener los valores nutrimentales de la merluza y empezar los estudios de biología pesquera, la época de reproducción, las tallas, la madurez, todo lo que se requiere para proponer el aprovechamiento de un recurso pesquero".

La finalidad, añadió, es fomentar la producción del sector pesquero, con la apertura de una pesquería alternativa, porque este producto se encuentra en sitios en donde normalmente no se pesca, a profundidades de 150 a 300 metros.

"Es una pesquería que puede traer muchos beneficios a la región Pacífico Norte del estado de Baja California Sur, dando empleo a pescadores y procesadores del producto", indicó.

Otro de los objetivos, precisó, es llevar la proteína de animal marino a las comunidades más vulnerables en términos de pobreza alimentaria en el estado.

“Estamos intentando llevar a las comunidades con vulnerabilidad alimentaria, proteína de origen marino, proveniente de la merluza, un pez que es altamente consumido en Europa, Asia y Sudamérica, pero que en México no se consume de manera regular”, mencionó.

Actualmente, el Cibnor, en conjunto con el Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia de Baja California Sur (SEDIF-BCS) y la delegación del Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe), a través del Programa de Desayunos Escolares, combate la desnutrición con dotaciones enlatadas de merluza.

La primera entrega, para el periodo de enero a abril de 2018, fue de alrededor de seis mil 200 unidades. El alimento es proporcionado a casi mil 400 niños sudcalifornianos una vez por semana.

Al respecto, Karla Camacho Garciglia, directora de Atención a Población Vulnerable del SEDIF-BCS, comentó que “en esta dirección nosotros coordinamos el Programa Desayunos Escolares, en el que los directivos del Cibnor se interesaron para incluir el proyecto de la merluza".

Mencionó que el SEDIF BCS trabaja el Programa de Desayunos Escolares, en conjunto con los DIF municipales, y se tienen distribuidos 30 desayunadores en los cinco municipios del estado.

“Las primeras veces que nos trajeron la merluza no sabíamos cómo prepararla, la comparábamos con el atún y la sardina, pero su sabor no es tan fuerte. Nos dieron recetas para prepararla y a los niños les ha empezado a gustar”, comentó una de las madres de familia encargada de preparar los desayunos.

De acuerdo con la Agencia Informativa del Conacyt, el suministro de alimentos es posible con financiamiento de la Convocatoria de Proyectos de Desarrollo Científico para Atender Problemas Nacionales 2015, en materia de seguridad alimentaria.

Lo anterior consiste en proveer recursos para la pesca, procesamiento, enlatado y distribución de la merluza, con la finalidad de realizar un estudio de prefactibilidad para la comercialización del alimento.