El presidente Donald Trump arremetió hoy nuevamente de manera pública contra su procurador, Jeff Sessions, por haber autorizado al Inspector General del Departamento de Justicia para ampliar la pesquisa en torno a las solicitudes de vigilancia electrónica.

Carter Page, uno de los asesores de Trump en la campaña presidencial, fue objeto de una vigilancia especial solicitada por los fiscales bajo la Ley de Vigilancia Subrepticia Extranjera (FISA, por sus siglas en inglés) con motivos de un intento de reclutamiento por parte de operativos rusos.

¿Por qué el PG (Procurador General) Sessions pide al Inspector general investigar abusos masivos potenciales bajo FISA? Eso demorará toda la vida, no tiene poder de seguimiento judicial, ya se demoró con el reporte de (James) Comey”, escribió Trump en Twitter.

“¿No es el Inspector General gente de Obama? ¿Por qué no usar a abogados del Departamento de Justicia? ES UNA DESGRACIA”, remató el presidente.

Sessions anunció la víspera que el Inspector General indagará el tema de FISA, luego de que los republicanos del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes se quejaron que los jueces de FISA no fueron informados plenamente de la naturaleza política de la información.

Ante la nueva reacción de Trump, Sessions defendió su decisión, sin polemizar con Trump.

“Mientras yo sea el Procurador General, continuaré llevando a cabo mis funciones con integridad y honor, y este Departamento continuará trabajando de manera justa e imparcial, de acuerdo con la ley y la Constitución”, respondió Sessions en una declaración por escrito.

El polémico memorando elaborado por legisladores republicanos y divulgado con la venia del presidente Trump puso en duda la legitimidad y la legalidad de ciertas acciones del FBI y del Departamento de Justicia (DOJ) sobre la trama rusa.

El documento, que se convirtió en centro de una inusual disputa pública entre Trump y el FBI, sostuvo que los investigadores del DOJ y FBI omitieron información clave cuando solicitaron autorización de una Corte para espiar al asesor de la campaña de Trump, Carter Page.

Según el memorando, el juez de la Corte de FISA no fue enterado que el autor del reporte original de la trama rusa, el británico Christopher Steele había recibido 160 mil dólares del Partido Demócrata (DNC) para obtener “información derogatoria” sobre Trump.