Los millennials son un motor importante de acción que puede ayudar de manera eficiente a la protección al ambiente y hacer frente a los fenómenos generados por el cambio climático.

Así lo aseguró el director General de Informática y Telecomunicaciones, de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Mario Héctor Góngora Preciado, al participar en el foro “Consolidando Resultados y Compromisos Juveniles”, convocado por la Red de Jóvenes por el Medio Ambiente.

El funcionario destacó la capacidad de respuesta y disposición que tienen los millennials, por lo que solo basta con que se les facilite una ruta perfectible para que ellos se encaminen a hacer frente a los retos.

Y es que hoy en día, la protección al ambiente no se puede imaginar solo como una oficina de gobierno, ya que tiene que haber un efecto multiplicador para tener una mejor perspectiva de cómo se llevará este mundo a las nuevas generaciones.

Bajo esta visión, aseguró que en la Oficialía Mayor a la que pertenece, se busca ofrecer desde la tecnología las herramientas que acerquen y faciliten el trabajo a diario a la juventud, que puede realizar en conjunto con la Semarnat.

Al respecto, el coordinador General de Comunicación Social de Semarnat, Víctor Manuel Espíndola Villegas destacó el papel de los jóvenes en materia de protección al ambiente, ya que ellos tienen la sensibilidad necesaria y visión de futuro que los impulsa a luchar por el mundo que quieren.

Es por ello, que la Semarnat tiene tres objetivos básicos en materia de comunicación para ayudar a que las nuevas generaciones tomen conciencia y cartas en la materia.

El primer objetivo consiste en informar, ya que de esta manera se les facilita tener conocimiento profundo de la situación que guarda el planeta y de las posibles acciones que pueden llevar a cabo para hacer frente al problema.

En ese sentido, subrayó que los jóvenes constituyen una fuente vital como voceros y que a su vez pueden impulsar a cobrar conciencia sobre los peligros que representan las acciones que afectan al medio ambiente.

A partir de entonces se puede dar el segundo paso que es “inspirar”, una vez que se ha detectado el antes y el después de las acciones que han afectado al cambio climático, a fin de comprometer a los demás a tomar acciones.

El tercer objetivo de la Semarnat es el de “implicarse con las causas”, pues no solo basta con plantear los retos a enfrentar sino que también se debe generar compromiso.

Al respecto hizo un reconocimiento a las nuevas generaciones que han demostrado que si se les da la oportunidad son un ejemplo de que pueden ser muy responsables a partir de acciones pequeñas, que iniciarían incluso desde el sofá, la casa, la calle y hasta el trabajo.