Un agente de los carabineros italianos se suicidó hoy tras asesinar a sus dos hijas, a las que mantuvo como rehenes durante horas, y herir gravemente a su esposa, informó la policía.

Los hechos tuvieron lugar en la localidad central de Cisterna di Latina, donde el agente Luigi Capasso, de 44 años de edad, disparó contra su esposa Antonietta Gargiulo, de 39, de la que estaba en proceso de separación.

Según la reconstrucción de los hechos, tras herir a la mujer, quien fue hospitalizada en graves condiciones, el hombre tomó como rehenes a sus hijas de 7 y 13 años de edad.

La policía llegó a la casa de Capasso, donde estaba atrincherado, con el que intentó negociar.

Pero tras varias horas de tratativas el hombre se suicidó tras matar a sus dos hijas.

Según los medios, Capasso no aceptaba la separación de su esposa, que lo habìa denunciado por violencia doméstica.

“Como temíamos, las niñas están muertas”, declaró a los medios el comandante de la policía de la ciudad de Latina, Gabriele Vitagliano.

Gargiulo, en tanto, fue trasladada en helicóptero al hospital San Camillo de Roma.