El Papa Francisco y su consejo de cardenales asesores para la reforma del Vaticano, analizan cómo acelerar los procesos para atender las denuncias por abusos sexuales contra menores de parte de clérigos católicos.

Este fue uno de los temas de debate en la más reciente reunión del “C-9”, el consejo de nueve purpurados que asesoran al pontífice en el gobierno de la Iglesia universal y en la reforma a las estructuras de la Curia Romana.

El encuentro, que inició el lunes 26 de febrero y concluyó este día, discutió “varias opciones” para acortar los procesos en casos de abuso, según reveló el portavoz del Vaticano, Greg Burke.

Agregó que, entre las alternativas analizadas, destaca la descentralización de los procesos mediante el establecimiento de tribunales eclesiásticos regionales que serían conformados bajo la tutela de la Congregación para la Doctrina de la Fe.

Ese organismo del Vaticano actualmente posee la competencia casi exclusiva para tratar los casos de abuso, procesarlos y despojar del sacerdocio a los presbíteros que son hallados culpables.

En su reunión trimestral, el Papa y el C-9 (compuesto por cardenales de los cinco continentes) abordaron además algunas estrategias a poner en práctica para el ahorro de recursos y una optimización de los recursos humanos.

En este campo, el Consejo para la Economía del Vaticano redactará un documento de líneas guías a poner en práctica en los entes de la Santa Sede con el objetivo de “reducir los costos”.