La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) calificó hoy de “inhumano, dramático y catastrófico” la política migratoria estadunidense, que revocó el Estatus de Protección Temporal (TPS) y planea cerrar el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA).

La preocupación fue expresada por los comisionados de la CIDH en una audiencia realizada este martes aquí, en la 167 sesión del organismo, sobre la “situación de los derechos humanos de personas afectadas por la cancelación de los programas TPS y DACA".

En la sesión estuvieron presentes delegados de la sociedad civil, defensores de los derechos humanos de los inmigrantes y del Departamento de Estado.

El Departamento de Seguridad Interior de Estados Unidos (DHS) anunció que revocará el 9 de septiembre de 2019 el TPS, que permite a personas de determinados países afectados por catástrofes naturales vivir y trabajar legalmente en ese país.

Según organismos civiles, el fin del TPS afectará a más de 200 mil salvadoreños,

El DACA beneficia a jóvenes que fueron traídos a Estados Unidos en su infancia. 

La CIDH, organismo de la Organización de Estados Americanos (OEA), advirtió que la eliminación o suspensión del TPS y el DACA “destruiría miles de lazos familiares, ignorando los derechos humanos fundamentales a la protección de las familias y los derechos de los niños”.

La vicepresidenta para esta audiencia, Esmeralda A. de Troitiño, expresó la preocupación de la CIDH por la política migratoria del presidente estadunidense Donald Trump, si bien reconoció la potestad del gobierno de Estados Unidos para diseñar sus políticas de migración de forma soberana.

Sin embargo, recalcó que esas políticas internas deben respetar los derechos humanos de miles de personas, muchos de ellos que llegaron a Estados Unidos en su infancia y construyeron su futuro en esa nación y que ya se sienten parte de Estados Unidos.

El relator temático de la audiencia, Luis Ernesto Vargas Silva, cuestionó la posición de los delegados del Departamento de Estado, quienes sostuvieron que el tema es un asunto interno de Estados Unidos y no le incumbe a la CIDH.

“Estas audiencias temáticas tienen que ver con derechos humanos y es un deber de la CIDH pronunciarse y fijar posiciones frente a asuntos como el TPS y DACA que afectan a miles de personas que aportaron de una u otra manera a la grandeza y riqueza de Estados Unidos”, expuso Vargas Silva.

La gran mayoría de ciudadanos que serán afectados por esas políticas migratorias “crecieron con sus costumbres y se ajustaron a los requerimientos legales de los Estados Unidos. En este momento esa población se sienten sorprendidos por las decisiones del gobierno frente al TPS y DACA”.

Esta problemática “constituye una preocupación muy grande para la Comisión (CIDH) y para todos los sistemas internacionales de defensa de los derechos humanos. Este tema se tendrá que abordar a nivel mundial”, sostuvo.

Consideró que hay un gran retroceso en derechos humanos en el gobierno de Trump, y recordó que la CIDH ha hecho innumerables llamados de atención por diferentes vías para que la Casa Blanca haga todo lo posible por respetar los derechos humanos de la población beneficiada con estos dos programas.