En América Latina, cinco países: Brasil, Colombia, Ecuador, México y Perú, se han convertido en una fuerza para impulsar el desarrollo y enfrentar el cambio climático, según el primer Informe de Progreso Global de la Red de Banca Sostenible (SBN, por sus siglas en inglés), una organización de asociaciones y reguladores bancarios respaldada por la Corporación Financiera Internacional (IFC).

En un comunicado, la Corporación Financiera Internacional, señaló que México es uno de los primeros países en desarrollo en comprometerse con el objetivo específico de reducir el carbono mediante el uso de tecnología limpia, y desarrolló una serie de normas y regulaciones de eficiencia energética para cumplir con dichos objetivos.

Puntualizó que el protocolo de Sustentabilidad de la Banca en México es una iniciativa voluntaria impulsada por la industria, respaldada por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y otras agencias gubernamentales relevantes, y firmada por 97 por ciento del sector financiero mexicano. 

Asimismo, la Asociación Bancaria Mexicana (ABM) creó un Comité de Sustentabilidad con los signatarios del protocolo a fin de impartir acciones específicas para cumplir con los objetivos del mismo. El Comité de Sustentabilidad representó al sector bancario mediante un grupo de trabajo que define los Principios de Bonos Verdes para México, liderado por la Bolsa Mexicana de Valores. 

La organización hermana del Banco Mundial, miembro del Grupo Banco Mundial y la principal institución internacional de desarrollo dedicada al sector privado en mercados emergentes, refirió que gracias a que 34 países —incluidas 11 naciones latinoamericanas— iniciaron reformas bancarias para expandir los préstamos sostenibles.

Estos 34 países representan 42.6 billones de dólares en activos bancarios —más de 85 por ciento de los activos bancarios totales de los mercados emergente, detalló la Corporación Financiera Internacional. 

Ocho países —Bangladesh, Brasil, China, Colombia, Indonesia, Mongolia, Nigeria y Vietnam— alcanzaron una etapa avanzada mediante la implementación de reformas a gran escala y la puesta en marcha de sistemas para la medición de resultados.

Estas reformas requieren que los bancos evalúen e informen sobre los riesgos sociales y ambientales involucrados en sus operaciones de préstamo, y establezcan incentivos de mercado para que los bancos otorguen préstamos a proyectos ecológicos.

“Este progreso es un paso importante hacia el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible establecidos por la ONU para 2030 en aras de terminar con la pobreza, proteger al planeta y promover la prosperidad para todos”, indicó el vicepresidente de IFC para Asuntos Jurídicos, Riesgos de Cumplimiento y Sustentabilidad, Ethiopis Tafara. 

Añadió que ello muestra que incluso los países más pobres pueden adoptar reformas financieras sostenibles. “La SBN demostró en poco tiempo cuánto se puede lograr cuando reguladores, legisladores, asociaciones comerciales e instituciones de desarrollo colaboran para avanzar en el área de la financiación sostenible”.

Este primer Informe de Progreso Global de la Red de Banca Sostenible aporta indicadores prácticos y herramientas para que los países apliquen a sus propios mercados nacionales, independientemente de su tamaño o etapa de desarrollo.