El gobernador de Texas, Greg Abbott, afirmó que el Partido Republicano puede ganarse a los votantes hispanos, incluso en temas como el de la inmigración, si se acerca a este grupo étnico utilizando un tono que difiera del usado por el presidente Donald Trump.

"Una cosa que sabemos en Texas es que el tono importa", manifestó Abbott en entrevista con The Hill, un diario de enfoque político que se publica en Washington D.C.

"Todos merecen ser respetados, y creo que los mismos objetivos que el presidente trata de lograr pueden lograrse con un tono de respeto y dignidad. Hay una rectitud en la causa de la seguridad de nuestro país que se puede lograr utilizando el tono correcto", señaló.

Abbott dijo que su campaña de reelección se está enfocando fuertemente en incursionar con la comunidad hispana en Texas. "Constantemente estamos involucrados en dejar que la comunidad hispana sepa que son un componente esencial y vital para el futuro de Texas", expresó.

Abbott, quien obtuvo el 44 por ciento de los votos emitidos por hispanos en 2014 cuando fue electo gobernador, ha asumido una línea dura sobre la aplicación de las leyes de inmigración.

El gobernador promulgó la ley SB 4 que prohíbe las ciudades santuario y establece sanciones a los funcionarios públicos que se nieguen a acatar las leyes federales de inmigración.

Sin embargo, el gobernador reconoce la importancia de México, su principal socio comercial, en la economía de Texas.

Abbott ha dicho a los miembros de la administración Trump que él no está a favor de construir un muro físico a lo largo de toda la frontera con México, al señalar que existen partes remotas y montañosas donde no sería viable hacerlo.

El gobernador aseguró en la entrevista que el presidente Trump ha llegado a la misma conclusión.

"Según escuché al presidente, su visión articulada ahora no es construir un muro sólido desde el Golfo de México hasta el océano Pacífico. Escuché al presidente hablar de eso, y es la forma en que muchos estadunidenses hablan de eso", dijo Abbott.

"Es decir, construir un muro donde es apropiado, y usar otros mecanismos de seguridad donde un muro no es apropiado. Pero el objetivo es garantizar que tengamos una frontera segura, que protejamos nuestra soberanía y que controlemos la inmigración ilegal", detalló.

Abbott dijo que su campaña por la reelección utilizará una buena parte de los más de 40 millones de dólares con los que cuenta disponibles para construir una operación de campo con la intención de llegar a las comunidades minoritarias, y edificar una infraestructura política a largo plazo que pueda ayudar a su partido.

"Parte de nuestro trabajo es ayudar a otros a ganar, y una parte de eso es construir un Partido Republicano perdurable en el estado de Texas", remarcó Abbott.

"Si gastamos 43 millones (de dólares) en publicidad televisiva, eso sería poderoso, pero se evaporaría en la segunda o tercera semana de noviembre. Al construir un juego terrestre, será una infraestructura política que continuará en múltiples ciclos electorales", explicó.

Abbott reconoció que el Partido Republicano enfrentará un año difícil en las elecciones de noviembre próximo, especialmente con un presidente cuyas calificaciones de aprobación están muy por debajo del promedio.

"El partido que está fuera del poder siempre gana terreno en las elecciones de mitad de período", mencionó Abbott. "Siempre habrá desafíos en situaciones como esa. Nuestro objetivo es poder minimizar ese efecto histórico", finalizó.