El futuro vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE) y todavía ministro español de Economía, Luis de Guindos, rechazó hoy aquí las dudas del Parlamento Europeo (PE) en cuanto a su nombramiento y aseguró que la independencia del organismo está garantizada en los tratados de la Unión Europea.

La candidatura de De Guindos para sustituir al portugués Vitor Constancio, la pasada semana, suscitó críticas de parte de varios diputados por el hecho de tratarse de un político todavía en el gobierno.

En una audiencia este lunes con la comisión parlamentaria de Asuntos Económicos, que emitirá el martes su parecer sobre el candidato al segundo puesto del BCE, De Guindos repitió el argumento usado momentos antes por el presidente del organismo, Mario Draghi.

“La independencia del BCE está en los tratados y desde ese punto de vista estará protegido por algo que va más allá de cualquier perfil personal”, manifestó el italiano en su propia comparecencia ante la misma comisión.

De Guindos dijo por su parte que él nunca ha sido diputado ni afiliado de ningún partido político, sino simplemente un “orgulloso miembro del gobierno”, del que dimitirá “como muy tarde en una semana”.

Asimismo, destacó que la independencia es “crucial para que un banco central mantenga las tasas de inflación bajas y estables en el plazo medio”.

Cuestionado sobre políticas fiscales, el todavía ministro español opinó que una mayor coordinación entre los países de la zona del euro sería benéfica a largo plazo.

Asimismo, recomendó a los bancos de la unión monetaria acelerar la reducción de activos dudosos en sus balances.

Tras el parecer de la Eurocámara, De Guindos se someterá el 8 de marzo al escrutinio del propio BCE , último paso antes de poder ser confirmado en el cargo por los jefes de Estado y de gobierno de los Veintiocho, dos semanas después.

El nuevo vicepresidente debe asumir el cargo el próximo 1 de junio.