El exsubsecretario general de la Presidencia de Argentina, Valentín Díaz Gilligan, fue imputado hoy por presunto lavado de dinero, luego que una investigación periodística reveló que ocultaba una cuenta de 1.2 millones de dólares en Andorra.

La fiscal Alejandra Mangano respondió así a la denuncia realizada por el diputado Rodolfo Tailhade, quien llevó a la justicia el caso develado por el diario El País, de España, y que obligó a que el funcionario renunciara.

Además de haber sido forzado a abandonar el gabinete, Díaz Gilligan tendrá que enfrentar una causa judicial que investigará su patrimonio con detalle.

Hace dos semanas el diario español provocó un escándalo en Argentina al revelar que el entonces subsecretario de la Presidencia no había declarado la millonaria cuenta que tenía en una guarida fiscal.

En su defensa, el exfuncionario alegó que la cuenta no era de él sino de un amigo que no estaba en condiciones legales de hacer la apertura bancaria, lo que fue peor, ya que de esa forma reconoció haber actuado como pretanombres.

Aunque Macri intentó defender a Díaz Gilligan, finalmente le pidió la renuncia porque el caso estaba escalando en la opinión pública del país sudamericano y afectaba la incumplida política de transparencia prometida por Macri.

En su denuncia, el diputado Tailhade explicó que "no podemos soslayar que en su defensa el propio funcionario admitió que actuó como testaferro de un empresario con problemas fiscales y judiciales”.

Agregó que Díaz Gilligan “tampoco aclaró qué sucedió con el millón de dólares que poseía, según la información brindada por las autoridades de Andorra. Las confusas y autoincriminatorias declaraciones brindadas a los medios sólo aportan más oscuridad a un hecho de por sí grave".