El presidente de Rusia, Vladimir Putin, ordenó hoy una pausa humanitaria diaria en el suburbio sirio de Ghouta oriental, que ha estado bajo intensos bombardeos desde hace más de una semana por parte del gobierno sirio, con apoyo de la aviación rusa. 

En medio del llamado del secretario general de las Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres, de poner al "infierno" que viven miles de personas atrapadas en Ghouta Oriental, el gobierno ruso anunció esta tarde la tregua humanitaria, que incluirá la creación de un "corredor humanitario" para permitir el retiro de civiles. 

El anuncio fue hecho por el ministro de Defensa, Sergei Shoigu, ante la adopción de una nueva resolución del Consejo de Seguridad de la ONU sobre Siria, que estipula una tregua de 30 días en el país árabe. 

El sábado pasado, el Consejo de Seguridad de la ONU adoptó la Resolución 2401 que insta a todas las partes en el conflicto a detener inmediatamente todos los enfrentamientos y obedecer a una pausa humanitaria en todo el territorio de Siria. 

El cese al fuego establecido en la nueva resolución no incluye a las operaciones militares contra el grupo extremista Estado Islámico (EI) o Daesh por su acrónimo en árabe, la red Al Qaeda y otros grupos terroristas que operan en Siria. 

Shoigu explicó que el cese del fuego ordenado por el presidente ruso será efectivo entre las 09:00 y las 14:00 horas sirias, todos los días, a partir de mañana martes, según un reporte de la agencia de noticias rusa Sputnik. 

"Se abrirá un corredor humanitario para evacuar a civiles. La ubicación se preparará y anunciará en breve", agregó el ministro de Defensa de la Federación Rusa.

Los bombardeos de la última semana en el enclave de Ghouta Oriental, a las afueras de Damasco, han sido uno de los más graves en los casi siete años de la guerra en Siria, y han causado la muerte de al menos 556 personas, según un informe del Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), monitor del conflicto armado.

De acuerdo con el reporte del grupo opositor sirio, los bombardeos continuaron durante la madrugada de este lunes en varias zonas de Ghouta Oriental, último feudo rebelde, donde se estima viven unas 400 mil personas.

Autoridades de Salud en Ghouta Oriental denunciaron que nueve miembros de una misma familia perdieron la vida durante un bombardeo del gobierno sirio del enclave rebelde, mientras que varias personas presentaron síntomas similares a la exposición al cloro gaseoso. 

La Defensa Civil de Siria, un grupo de rescatistas voluntarios, conocidos como “Cascos Blancos”, confirmó que nueve civiles murieron en un ataque de las fuerzas sirias en un edificio en Douma, mientras que varias personas resultaron intoxicadas con gas cloro. 

El gobierno sirio ha negado sistemáticamente el uso de armas químicas en la guerra, mientras que Rusia acusa a los rebeldes de usar agentes tóxicos en Ghouta Oriental para poder acusar a Damasco posteriormente del empleo de armas químicas. 

Ante la grave situación que miles de personas enfrentan en Ghouta Oriental,  el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, hizo un llamado a las partes beligerantes para que respeten el alto al fuego establecido en la nueva resolución del Consejo de Seguridad. 

"Ghouta Oriental no puede esperar. Ya es hora de detener este infierno en la tierra", subrayó el jefe de la ONU este lunes ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra.

Guterres recordó que todo mundo tiene la obligación absoluta, en virtud del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos, de proteger a los civiles y la infraestructura civil en todo momento y “los esfuerzos para combatir el terrorismo”. 

Ghouta Oriental forma parte de las cuatro “zonas de distensión” establecidas en mayo pasado por Rusia, Irán y Turquía, con el objetivo de intentar alcanzar una tregua que allane el camino para poner fin a la guerra que ha dejado más de 360 mil muertos y cerca de 12 millones de desplazados y refugiados desde marzo de 2011.