La Unión Demócrata Cristiana (CDU), de la canciller federal Angela Merkel, votó hoy a favor del Contrato de la Coalición negociado con el Partido Socialdemócrata, con lo que se dio un paso muy importante para que Alemania tenga por fin nuevo gobierno.

La canciller federal pronunció esta mañana ante la asamblea general de su partido un discurso para llamar a sus miembros a que votaran para aprobar el documento. El Contrato de la Coalición contiene los acuerdos alcanzados entre los dos partidos para gobernar los próximos cuatro años.

La aprobación del documento fue por plastante mayoría, ya que solo 27 de los mil delegados que participaron en la Asamblea votaron en contra. La CDU también votó este día para elegir a la política que Angela Merkel propuso para el puesto de la Secretaría General del colectivo.

Annegret Kramp-Karrenbauer, de 55 años de edad, ministra presidenta del estado federal del Sarre, fue elegida por la CDU con el 98.8 por ciento de los votos. Otro triunfo para Merkel.

La jefa del gobierno declaró durante su discurso que las negociaciones fueron arduas y los dos partidos tuvieron que hacer concesiones, "pero también conseguimos imponer muchas de las propuestas".

Merkel logró una vez mas que el partido cierre filas a su alrededor, después de que los malos resultados electorales generaron mucha inconformidad entre los miembros de la Unión Demócrata Cristiana.

Merkel tomó por sorpresa hace unos días a la opinión pública de Alemania con el anuncio de que llevará a cabo una renovación programática de la CDU y dio a conocer su propuesta para el futuro gabinete.

De los cinco nuevos Ministerios que dio a conocer, cuatro son mujeres más jóvenes que ella. Como ministro de Salud escogió a uno de sus principales críticos dentro de su partido, Jens Spahn, político democristiano de 37 años.

Varios de los principales medios de prensa alemanes subrayaron la forma ordenada como se abordó en la Unión Demócrata Cristiana el descontento, la selección de nuevos cuadros de primera línea y la aprobación del Contrato de Coalición.

El contraste con el Partido Socialdemócrata (SPD) no podía ser mayor. El SPD se encuentra en una fase de desorientación después de la debacle electoral del 24 de septiembre pasado, cuando solo reunió el 20 por ciento de los votos.

La crisis electoral del SPD se expresó en desgarramientos al interior del partido, donde se han formado dos frentes claros: uno contra la probación del Contrato de Coalición y otro que está a favor.

El líder de las juventudes del Partido Socialdemócrata, Kevin Kühnert, de 28 años, encabeza la campaña al interior del SPD para que los 463 mil afiliados al Partido voten en contra del Contrato.

Defiende que el partido pase a la oposición, desde donde supuestamente podrá reconstituirse y encontrar de nuevo orientación. Mientras tanto, de acuerdo a esa visión, la canciller federal deberá de encabezar un gobierno de minoría.

La crisis en el Partido Socialdemócrata condujo a la renuncia de su presidente, Martin Schulz, quien luego de conocerse los resultados electorales el 24 de septiembre declaró que su partido pasaría a la oposición y que él nunca aceptaría un puesto ministerial en un gobierno conducido por Merkel.

En el transcurso de las semanas siguiente se retractó de ambas promesas y tuvo que renunciar ante las severas críticas de la opinión pública alemana. La caída del SPD en la intención de voto bajó hasta el 12 por ciento.

La corriente del SPD que está a favor de que el partido apruebe el Contrato de Coalición está formada por la cúpula socialdemócrata, lo que es visto por los detractores como interés personal para beneficiarse de buenos puestos en el gobierno.

La votación de los socialdemócratas concluirá el viernes 2 de marzo y el resultado se dará a conocer dos días después. Si el voto es favorable, Alemania tendrá por fin nuevo gobierno a seis meses de las elecciones; en caso contrario, es probable que se llame a los ciudadanos para que vuelvan a votar.