El pintor español Joaquín Sorolla, quien gustaba de realizar su oficio al aire libre, se mantiene vigente con exposiciones en los museos madrileños de Thyssen-Bornemisza, y en el Museo de Sorolla, con la muestra “Sorola y la moda”.

Esta exhibición incluye más de 70 pinturas, provenientes de colecciones privadas, así como de diferentes museos, donde se muestra el interés de uno de los retratistas más solicitados de su época, por la moda.

Joaquín Sorolla nació el 27 de febrero de 1863, en Valencia, España, y dos años más tarde sus padres fallecieron a causa de una epidemia, por lo que pasa al cuidado de sus tíos maternos.

Pasados los años, intentaron en vano enseñarle el oficio de la cerrajería, pero pronto observaron que su verdadera vocación era la pintura. Entonces, lo inscribieron a clases con el escultor Cayetano Capuz y el pintor José Estruch en la Escuela de Artesanos, aseguran sus biógrafos.

En esa escuela permaneció tres años, tiempo durante el cual tuvo varios progresos, dada la facilidad que tenía para dibujar y pintar.

En 1879, ingresó a la Escuela Superior de Bellas Artes de San Carlos, a la par que trabajó en el taller de su tío. Una visita al Museo del Prado provocó su admiración por Diego Velázquez (1599-1660) y Doménikos Theotokópoulos, “El Greco”, (1541-1614).

Fue en la Academia de San Carlos donde conoció a Juan Antonio García, hermano de quien más tarde acabaría siendo su esposa, Clotilde García. En 1880 consiguió una Medalla de Plata por su obra "Moro acechando la ocasión de su venganza", en la exposición de la sociedad El Iris.

Comenzó a enviar sus obras a concursos provinciales y exposiciones nacionales de bellas artes, como la de Madrid, en mayo de 1881, donde presentó tres marinas valencianas que no obstante su belleza, fueron juzgadas como indecorosas.

En 1881 participó en la Exposición Nacional, donde obtuvo su segunda medalla con la pintura El dos de mayo; obra melodramática y oscura hecha expresamente para la exposición.

De acuerdo con el portal de Internet del Museo Sorolla, otro logro en su carrera ocurrió en 1884, cuando obtuvo una beca para estudiar en Roma, gracias a su obra El crit del Pelleter. Allí, mientras trabajaba, conoció el arte clásico y renacentista, así como los grandes museos y a otros artistas.

Ese mismo año viajó a París con su amigo el pintor Pedro Gil. Vivió de cerca la pintura impresionista que posteriormente influiría en su obra; ya de regreso a Roma pintó el cuadro religioso "El entierro de Cristo".

En 1888 contrajo matrimonio con Clotilde García, con quien procreó tres hijos. Vivieron un año más en Italia y un año después se instalaron en Madrid, donde logró fama con sus retratos.

Años después, regresó a París donde conoció el luminismo, que marcaría su obra posterior. Comenzó a pintar al aire libre, dominando con maestría la luz y combinándola con escenas cotidianas y paisajísticas de la vida mediterránea.

La fama internacional llegó con las exposiciones de París (1906) y Nueva York (1909), en las que alcanzó un importante éxito de ventas y de crítica. Valencia lo nombró Hijo Predilecto y Meritorio.

Su estilo luminista es admirado por todos. La luz valenciana, la gente del pueblo y sus actividades protagonizan sus cuadros, como se aprecia en "Niños en la playa".

Entre 1912 y 1919, realizó la obra más importante de su carrera, pues decoró las paredes de la Hispanic Society de Nueva York con 14 paneles de temática regional española, por 150 mil dólares.

Sorolla supo dotar a su pintura de unas transparencias más propias de la acuarela que del óleo y supo realizar un tipo de impresionismo que entroncaba con la pintura española tradicional.

En 1920, mientras pintaba el retrato de la señora Pérez de Ayala en el jardín de su casa en Madrid, padeció un ataque de hemiplejía que mermó sus facultades físicas y mentales.

Entre sus obras destacan "La vuelta a la pesca", "La playa de Valencia", "Triste herencia", "Madre e hija" y "Pescadora valenciana", así como los retratos de Juan Ramón Jiménez y Vicente Blasco Ibáñez.

En vida, Sorolla logró el reconocimiento del público y de los críticos de arte, pero tras su muerte, acaecida el 10 de agosto de 1923, hay especialistas que consideran que su trabajo no es valorado como debería.