Un grupo de buzos expertos, con el apoyo de asociaciones civiles, autoridades municipales y pobladores de la comisaría meridana de Cholul, rescataron exitosamente el cenote Zazil Há, luego de muchos años de encontrarse en el total abandono.

Las labores concluyeron el pasado sábado 24, cuando se dieron cita en el parque central de Cholul, alrededor de 100 personas con la intención de sanear el cenote ubicado en la comisaría que lleva el mismo nombre.

El director de la asociación civil Expedición Grosjean, Sergio Grosjean Abimerih, indicó que gracias al apoyo de los habitantes de Cholul, muchos de ellos nativos de otras regiones de México, de diversos credos, sexo y edad conforman el grupo denominado Soy 1 mas + Cholul.

A este grupo se sumaron voluntarios del comisariado de Cholul; la Fundación Bepensa; el Ayuntamiento de Mérida; Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente, para apoyar el saneamiento del ojo de agua.

“Gracias a ese apoyo se pudo recolectar entre plásticos, botellas, latas, metales, materia orgánica así como objetos de hechicería, alrededor de 700 kilos que fueron seleccionados y finalmente transportados al relleno sanitario de Mérida”, explicó.

Comentó que desafortunadamente no fue sorpresa para nadie la cantidad de basura recolectada ya que era evidente, “lo que si sorprendió a propios y extraños fue el número de personas que se unieron para este ambicioso proyecto, y que a decir de los pobladores fue el inicio de una nueva etapa para el cenote”

“Muchos recordaron como décadas atrás el sitio estaba bien iluminado y limpio, a diferencia del presente, que a pesar de estar enrejado, la gente arroja su basura”, precisó.

Además, luego que los especialistas recorrieron minuciosamente el cenote, se desmienten mitos en cuanto a sus extremas dimensiones y profundidad, pues se creía que era mucho más grande y profundo y quizá por eso se pensaba, que el arrojar basura no causaba daños graves al sitio, explicó.

Aclaró que el proyecto no concluye con esta etapa, ya que el apasionado grupo de habitantes que conforman la asociación citada, pretende crear en la misma plaza central a un costado del cenote un “arboretum” de árboles frutales nativos de Yucatán, de los cuales muchos están en peligro de extinción.

Ese mismo sábado se sembró el primero de estos árboles, esperando en breve plantar los 25 restantes, conformando con ello el primer “arboretum” (jardín botánico) de su tipo de Yucatán.