El compositor autodidacta Ricardo Lafuente, creador de habaneras, es recordado en Torrevieja, su poblado natal, con el concierto y conferencia “Cuba en la obra del maestro”. De igual forma, se renombró al premio de habaneras del Certamen Internacional, en su honor.

Este contará con la participación del Coro Maestro “Ricardo Lafuente”, bajo la dirección de Aurelio Martínez, además estarán las sopranos Pilar Páez y Belen Puente, así lo informó el medio Torregui.

El compositor nació el 4 de noviembre de 1930 en una familia humilde del poblado español, a temprana edad sufrió la pérdida de su padre, por lo que se vio obligado a trabajar.

Fue empleado de una imprenta y al unirse a una compañía de teatro local inició su camino como autodidacta, así lo comunicó Diario Información en su portal.

Junto a sus amigos Ceferino, Antonio, Pepe y Eduardo, fundó “La Rondalla Carpe”, a esto le siguió la creación de una estudiantina que tenía presentaciones locales.

Para entender el motivo del impacto que tuvo este género musical nacido en Cuba en esta región española, el ayuntamiento de Torrevieja, dijo que se debe al comercio que existía entre ambos puertos.

Los viajes que se efectuaban en el siglo XIX iban a Cuba, así como a Puerto Rico, en ellos la música se importaba, al igual que los temas que se trataban, “como el amor en los puertos y el mito de la mulata”

El artista incursionó en este género con su primer éxito “Sin rumbo”, seguida por su obra más conocida, que se transformó en una pieza importante del poblado, se trata de “la habanera Torrevieja”.

Durante su vida cultivó otros géneros como la zarzuela, la música litúrgica y la composición de piezas para coro, entre otros, además realizó diferentes estudios sobre las habaneras.

Poco antes de irse de este mundo se alejó de los escenarios por el Alzheimer que le aquejaba, hasta que murió el 26 de febrero de 2008, a la edad de 77 años.

A propósito de su deceso, el comunicador Francisco Reyes escribió en el semanario torrevejense:

“Se paró su inmenso corazón que latía al ritmo del dos por cuatro, pero más que eso, lo traspasó junto a sus obras, a sus habaneras, a todos nosotros, a toda Torrevieja, que desde ahora somos su memoria y su corazón”.