Saleh Muslim, fundador del brazo político de las Unidades de Protección Popular (YPG), consideradas por Turquía un grupo terrorista, fue detenido en Praga, la capital de la República Checa, a petición de Ankara, cuyas autoridades demandarán su extradición.

El Ministerio de Justicia de Turquía enviará a Praga los documentos necesarios para solicitar la extradición de Muslim, acusado de “acciones contra la integridad territorial del Estado”, homicidio, intento de asesinato, daño a la propiedad pública y tráfico de sustancias peligrosas, reportó la cadena turca NTV.

Muslim, quien estaba en Praga para asistir a una conferencia, es el fundador y fue hasta septiembre pasado líder del Partido de la Unión Democrática (PYD), la principal fuerza política de los kurdos de Siria y brazo político de la YPG, aliadas de Estados Unidos en la lucha contra el yihadista Estado Islámico (EI).

El PYD calificó el arresto de Muslim de “inaceptable” y de violación de los derechos del político sirio, ya que Turquía no tiene potestad para exigir a terceros países “la detención de individuos que no son sus ciudadanos sin justificación legal alguna”.

Por ello, el PYD demandó al gobierno checo a liberar de inmediato a su exlíder y ofrecer disculpas por la detención ilegal e inmoral de una persona que ha jugado un importante papel diplomático en la lucha contra el EI.

Según fuentes del PYD, Muslim se encontraba en Praga como parte de una gira “diplomática” en Europa para recabar apoyo a la causa de los kurdos en Siria, cuando anoche agentes de la policía checa entraron en el hotel donde se hospedaba para detenerlo, según el diario turco Hürriyet.

Poco antes, la policía checa informó en un comunicado de la detención de un hombre extranjero de 67 años en respuesta de una petición de Turquía hecha a través de la Interpol, pero sin dar el nombre del sospechoso, aunque autoridades turcas y el propio PYD confirmaron que se trataba de Muslim.

Turquía emitió una orden de detención internacional contra el fundador del brazo político de las YPG a través de la Interpol, tras vincularlo con un atentado con bomba cometido en febrero de 2016 en Ankara, atribuido al proscrito Partido de los Trabajadores del Kurdistán(PKK), considerado terrorista por el gobierno turco.

De hecho, Muslim, quien ahora se halla bajo “detención temporal”, se encuentra en la lista de los terroristas más buscados por Turquía, cuyas autoridades habían ofrecido una recompensa de cuatro millones de liras (unos 850 mil euros) por cualquier información que llevara a su captura.

En las próximas horas, un juzgado checo decidirá si mantiene detenido a Muslim o lo libera sin cargos.