Para dar voz a nativos, refugiados sirios, sudaneses o afganos de Grecia, el cineasta Sylvain L’Esperance recorrió dos años ese territorio y atestiguó el deseo de sus protagonistas por la libertad y la fuerza, lo que expone en “Combate hasta el fin de la noche”, documental que presenta en México tras exhibirlo en festivales de primera línea como la Berlinale.

En entrevista con Notimex, L’Esperance detalló que aunque fueron muchos días los que dedicó a ese rodaje, sólo cuenta con 60 horas de filmación pues prefiere pasar el tiempo con la gente y hasta que sienta que es momento de filmar saca la cámara.

“Para una película de cuatro horas con 40 se supondría debería tener más material filmado. Sin embargo, así no aprendí y es que los costos son altos para el revelado y demás, por lo que prefiere filmar lo que de verdad sabe que necesita para dar crédito del objetivo”, indicó el artista plástico, quien aseguró es esa es su película más exhibida hasta ahora.

De acuerdo con Sylvain L’Esperance, antes de mostrar al mundo el resultado ofreció una función privada con los protagonistas del documental, “lo que me permitió confirmar que no les incomodaba y que se sentían a gusto con éste”.

Por espacio de cuatro horas con 40 minutos, los protagonistas –hombres y mujeres nativos y refugiados- sumergen al espectador en su intensa lucha por construir un futuro distinto al caos de su presente.

“La película oscila constantemente entre griegos y refugiados, todos luchando por justicia, por tener un trabajo y encontrar alimentos., son varios puntos los que tienen en común y es que hemos oído hablar de su situación pero no los hemos oído hablar a ellos y yo busqué darles voz y tiempo para expresarse”, agregó.

El artista visual logró en esta película vincular el cine con las artes plásticas a través de la palabra polifónica, “algo así como una pintura cubista en la que se muestra a través de la imagen la multiplicidad de discursos”.

Sobre la repercusión con el espectador, dijo que busca no ser una provocación sino una demanda de cambio de marco, es decir “que se abra a una nueva experiencia para conocer a los protagonistas de la película”.

“Hay un trabajo formal, cada encuentro es único, necesita y requiere una forma particular, por lo que la película usa recursos del cine directo, del experimental y del llamado de combate, a fin de llevar al espectador a una introspección e que reflexione sobre su propia situación”, compartió el creador, para quien no hay una sola verdad, sino una multiplicidad.

Por ahora Sylvain L’Esperance filma una película en Grecia, pero en lugares completamente diferentes. Son las Islas del Sur y Norte en las que está buscando energía primitiva porque de la crisis ya no quiere hablar.

El director y editor planea además regresar a este país para filmar la periferia de la Ciudad de México, donde ha visto pintorescas casas construidas en las faldas de cerros.

“Es una arquitectura de manera informal que evoca una vida popular, y es esa vida que me gustaría descubrir”, refirió el creador en su primera visita a México, donde presenta su más reciente documental “Combate hasta el fin de la noche” en la Cineteca Nacional, como parte de la muestra Quebecinemx2018.