Alemania y Francia urgieron hoy a Rusia a ejercer la máxima presión sobre Siria para que detenga los bombardeos y combates en el país, en virtud de la resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que establece una tregua humanitaria de 30 días en todo el territorio sirio.

En una conversación telefónica, la canciller federal de Alemania, Angela Merkel, y los presidentes Emmanuel Macron, de Francia, y Vladimir Putin, de Rusia, recibieron con beneplácito la resolución, pero coincidieron en la necesidad de cumplirla completamente, informó el servicio de prensa del Kremlin, citado por la agencia Sputnik.

Merkel y Macron aprovecharon la oportunidad para pedir a Putin que ejerza la máxima presión sobre Siria para que cese de inmediato los ataques aéreos y combates en Ghouta Oriental, último bastión rebelde en las afueras de Damasco, para facilitar el suministro de ayuda humanitaria y la evacuación de enfermos y heridos.

Ambos subrayaron la necesidad de implementar la resolución de manera inmediata, ya que el cese de los combates es el fundamento para lograr una solución política al conflicto sirio, que ha dejado más de 360 mil muertos desde marzo de 2011.

El mandatario ruso explicó a Merkel y Macron sobre los pasos que Rusia emprenderá para evacuar a los civiles y entregar ayuda humanitaria a la población siria, además aclaró que la tregua no se extiende a la operación contra los grupos terroristas en Siria.

La conversación telefónica entre Putin, Merkel y Macron tuvo lugar un día después de que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó por unanimidad la resolución 2401, la cual establece una tregua de 30 días en todo el territorio de Siria para realizar operaciones humanitarias.

El documento, que exige a todas las partes cesen de inmediato los enfrentamientos por lo menos un mes en Siria para permitir la entrega de ayuda humanitaria y la evacuación de enfermos y heridos, no se extiende al Estado Islámico (EI), al ex Frente al Nusra y a otros grupos terroristas.

A pesar de los llamados internacionales a detener el derramamiento de sangre en Siria, en especial en Ghouta Oriental, la aviación siria prosiguió este domingo por octavo día sus bombardeos, los cuales han dejado unos 510 muertos, entre ellos 127 menores de edad, según el Observatorio Sirio de Derecho Humanos (OSDH).