Ante el incremento exponencial del número de consultorios clínicos adjuntos a farmacias, es necesario emprender un programa de vigilancia sanitaria intensivo a fin de verificar que cumplan con las normas oficiales sobre equipo, infraestructura y medicamentos adecuados.

Así lo señaló la diputada federal de Nueva Alianza, Karina Sánchez Ruiz, quien planteó que dicho programa de sea implementado por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).

Indicó que de acuerdo con cifras de la dependencia, el número de consultorios adjuntos a farmacias, en su mayoría con venta de medicamentos genéricos, aumentó 266 por ciento desde 2010, cuando entró en vigor el acuerdo que reguló la adquisición de antibióticos mediante receta médica.

La legisladora abundó que hasta 2007 en el país había dos mil 956 consultorios registrados ante la Cofepris y al corte de enero de este año existían 16 mil en todo el país, lo que representa un incremento de 266 por ciento. Ello debido a los costos accesibles de las consultas.

En un comunicado, Sánchez Ruiz aseveró que el incremento de estos negocios se debe a que estas farmacias forman parte de cadenas o franquicias familiares, cuyo modelo de negocios es más redituable.

Por ello la también integrante de la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados solicitó además a la Cofepris hacer una revisión del personal médico y encargados de farmacias, para certificar que éstos cuenten con la acreditación respectiva para emitir recetas y surtirlas.

El pasado 8 de febrero, el pleno de los diputados aprobó por unanimidad reformar el Artículo 79 de la Ley General de Salud, con lo que los encargados de las farmacias, para ejercer su labor, deberán contar por lo menos con un título de carácter técnico en farmacéutica, avalado por una autoridad educativa competente.