El folclor judeo-mexicano, así como sus mitos y estereotipos, se ven reflejados en “No tan Kosher”, puesta en escena que comenzará temporada el 1 de marzo en el Foro Shakespeare.

Este montaje se compone de cuatro obras breves “Ojo por ojo”, de Jacobo Levy, “¿Gay o Goy?”, de Sharon Kleinberg, “Una parte de mí”, de Hugo Yoffe, y “El mensaje”, de José Appo, en las cuales se muestran las situaciones de esta comunidad.

“Los cuatro textos tienen en común los errores humanos, hay envidia, hay peleas entre hermanos por una herencia, hay un sueño oculto en una terapia. Los monólogos se ensamblan a partir de las fallas”, explicó la directora Angélica Rogel, a través de un comunicado de prensa.

En este montaje, los actores Diana Bovio, Verónica Bravo, Mario Alberto Monroy y Fernando Memije transforman el espacio, juegan con las convenciones teatrales y se reinventan de una historia a otra, para lograr la unión de las cuatro obras.

De acuerdo con el productor y dramaturgo Hugo Yoffe, la palabra “Kosher” se usa como metáfora sobre lo que está bien o no tan bien en una conducta humana.

Más allá de que se aclara en el programa de mano que es el término utilizado para denominar a aquellos alimentos que se ajustan a las regulaciones de las leyes derivadas, principalmente, del Levítico y el Deuteronomio, y que se pueden consumir de acuerdo con la ley judía.

“Tocamos el folclor judeo-mexicano que es muy diferente a cualquier otra parte del mundo. Los espectadores encontrarán matices específicos que también se percibe en el lenguaje”, agregó.

“No tan Kosher” representa la quinta temporada de Davar, para la cual contó con el apoyo de un jurado externo a la fundación, encargado de evaluar y seleccionar los textos que dan forma a este proyecto.

Desde su creación, Fundación Davar ha centrado sus esfuerzos en ofrecer teatro breve como espectáculo principal para abordar diversos puntos de vista.

“El concepto de teatro breve con un solo elenco exige un mayor grado de dificultad porque en este caso interpretan a 14 personajes diferentes.

“Implica una exigencia muy grande porque en 20 y 25 minutos se desarrolla una trama. Salen de personaje y entran en otro y eso es muy rico para el público porque se hace cómplice de la puesta”, dijo el también productor artístico de la Fundación Davar.

El diseño de escenografía, vestuario e iluminación es de Mauricio Ascencio, mientras que la música original es de Josefa de Velasco y la producción ejecutiva de MariCarmen Núñez.