Un proyecto para producir materiales de construcción con base en mezclas químicas de polímeros sintéticos reciclados, que sustituyen el cemento convencional, llevó a estudiantes de la Universidad de Monterrey (UDEM) a obtener el Premio Komenko a la Excelencia Emprendedora.

La institución privada destacó que los estudiantes demostraron que es posible fabricar desde blocks, muros y tejas, hasta pisos, azulejos y cocinas con la mezcla de residuos a la que han denominado polycrete, que es la combinación en inglés de polímeros y concretos.

Refirió que el estímulo es otorgado desde hace tres años por Komenko, una plataforma virtual de servicios jurídicos.

En su edición 2018, detalló, uno de los tres premios fue entregado a los alumnos de octavo semestre Walter Daniel Mata Martínez, de Licenciado en Creación de Negocios e Innovación Empresarial, y Francisco Sergio García Luna, de Licenciado en Economía.

Además de un monto económico, los estudiantes recibirán asesoría gratuita de Komenko en el aspecto legal para su incipiente empresa Was Company (World Wide and Contability Solutions), como el registro de marca, el RFC y el establecimiento de los diferentes tipos de contratos, indicó.

Recientemente, apuntó, el proyecto de polycrete de Was Company también fue seleccionado como finalista en la categoría de Innovación y Emprendimiento del Premio Municipal de la Juventud de San Pedro.

El alumno Walter Daniel explicó que el material que produjeron se llama polímero sintético reciclado y esperan llegar a un mercado formal dentro de un año con el apoyo no sólo de Komenko, sino del Centro de Incubación y Desarrollo Empresarial de la UDEM (CIDEM).

“Aquí, en la Incubadora, nos están apoyando muchísimo en contactos, networking y, aparte, nos dan asesores especializados en diferentes áreas; hemos estado trabajando con ellos desde hace un año”, dijo.

Mencionó que el material, extraído de desechos, está diseñado para poder ofrecer una vivienda más digna, ya que los productos convencionales de construcción en la entidad presentan varios inconvenientes que producen gastos adicionales, como la impermeabilización.

“Con estos productos, podemos ofrecer estas propiedades desde el primer paso, desde el primer material“, dijo.

Agregó que “ también nosotros podemos ahorrarles a las constructoras o las personas que quieran hacer su casa porque, como el material tiene menor peso, se ahorra un porcentaje de transporte, de construcción y de tiempo”.

Con el material, apuntó, del cual ya existe un prototipo, se podrán fabricar blocks y ladrillos en una primera etapa y, posteriormente, tejas y lozas.

Por su parte, el alumno Francisco Sergio García, advirtió que “los costos del polycrete serían equivalentes a los de materiales convencionales, pero las propiedades mecánicas y térmicas de este nuevo producto permiten que el usuario pague lo mismo por mejores propiedades”.

Resaltó que “es más rápida la construcción hasta en un 40 por ciento, ya que a la hora de transportar nuestro producto no se rompe y, al tener un menor peso, el cubicaje de transporte es mayor”.

“Entonces, no solamente ayudamos a la gente en necesidad o a la gente que está buscando una opción más económica para sus casas, sino que también las constructoras se verán beneficiadas porque van a poder construir más en menos tiempo”, dijo.

Expuso que el proyecto se encuentra en la etapa de afinar procesos para determinar la mezcla definitiva y alinearse a las regulaciones del ramo de la construcción, para lo cual reciben asesoría del CONACYT sobre el tipo de pruebas a realizar, como la resistencia a la compresión, la durabilidad y la dureza.

El Premio Komenko ayudará a los jóvenes emprendedores a constituir Was Company como razón social y la marca del producto principal, que es polycrete.