Con la alegría de quienes tienen un día de asueto, un centenar de niños y niñas de todas las edades volaron coloridos papalotes en la Plaza Garibaldi, regresando así a las maneras tradicionales de jugar y convivir.

Con papeles de china de colores, resistol e hilo, los infantes seguían las instrucciones del personal de la Fundación Reintegra para elaborar los papalotes; sus madres los observaban a lo lejos, mientras que elementos de la Policía Federal cuidaban a los asistentes.

La coordinadora del área de Organización, Participación Comunitaria y Cultura de Recreación y el Deporte de la Fundación Reintegra, Diana Garcia, detalló a Notimex que se trata de la octava edición del taller para elaborar papalotes en el Centro Histórico de la Ciudad de México.

El tema de esta ocasión fue Volando un Papalote por el Respeto en el Barrio, que busca generar espacios de paz en la comunidad para fortalecer redes comunitarias entre los vecinos, aunado a la resignificación de los espacios públicos. La Plaza Garibaldi comúnmente es ocupada por mariachis, personas en situación de calle y amantes de la fiesta.

Los niños, además, elaboraron pequeñas mariposas con compromisos que harían con sus barrios para luego colocarlas al centro de los papalotes. Gabriela M, mamá de tres de niños que asisten a la Fundación, explicó que sus pequeños, aunque habían volado papalotes en otras ocasiones, esta vez fue como si los volarán por primera vez.

Ella considera que estas actividades ayudan a sus hijos a socializar y compartir con sus vecinos la alegría de ver a sus hijos disfrutar de su colonia.

Itzel y Génesis asisten a preescolar, están concentradas en elevar sus obras y se suman a las corretizas de los demás infantes que intentan una y otra vez mantener sus papalotes en el aire.

De lo que se trata es de que los vecinos vean que la plaza es para todos y este taller estuvo pensado para hasta 150 personas; sin embargo, en México siempre llegan los "colados" y para esta ocasión se elaboraron 180 papalotes, abundó García.

Explicó que el trabajo de esta organización para el vuelo de papalotes comienza desde mes y medio antes, quienes trabajan en la Fundación acuden a puntos específicos como los callejones de Lazarín del Toro y San Camilo, entre otros, para comenzar a elaborarlos y con ello integrar diferentes valores como el respeto.

Señaló que la institución se dedica a identificar los derechos humanos y de niñas y niños, además de sus obligaciones, y en esta ocasión todo fue enfocado en el respeto y compromisos alcanzables para ellos, algo que se pueda cumplir de manera cotidiana.

En la calle Héroes 59 de la colonia Guerrero están las instalaciones de la fundación, que en la actualidad trabaja con tres mil niños y jóvenes con servicios psicológicos, educativos así como de productividad y empleabilidad, ello sumado a las actividades en campo, con acciones en la colonia Guerrero y en La Lagunilla.

De acuerdo con la Secretaría de Seguridad Pública, en 2017 fueron denunciados un millón 817 mil 61 delitos de todo tipo en las agencias del Ministerio Público, lo que equivale a una tasa de mil 471 nuevos crímenes por cada 100 habitantes, explicó Reintegra.

El encuentro de Papalotes en la Plaza Garibaldi es una estrategia de intervención comunitaria con referencia directa en el análisis de los ritos comunitarios que se presentan en el Barrio de la Lagunilla y que tiene como objetivo construir espacios de convivencia vecinal, al igual que el fomento a la cultura de paz.

Además de la manufactura artesanal y el vuelo de cometas, los asistentes disfrutaron de otras actividades recreativas y de integracion, con lo que la organización busca contribuir, concientizar sobre la importancia de prevenir el delito, y así disminuir los crímenes y mejorar la calidad de vida de la sociedad, de manera particular en la zona centro de la Ciudad de México.