La presidenta chilena Michelle Bachelet realizó hoy una emotiva visita a la ciudad japonesa de Nagasaki, donde el 9 de agosto de 1945 Estados Unidos lanzó su segunda bomba atómica, y condenó los ensayos nucleares de Corea del Norte.

La mandataria, que realiza una visita oficial a Japón desde el pasado jueves, dijo a periodistas tras recorrer algunos hitos vinculados al mortífero artefacto que “Nagasaki es el símbolo de que ojalá aquí se haya lanzado la última bomba atómica de la historia”.

“Hemos tenido la oportunidad de visitar el Museo de la Bomba Atómica, lo que nos ha permitido conocer bastante en detalle la historia vivida aquí, el horror, ese lanzamiento de esa bomba que tiñó de negro la historia de la humanidad”, indicó.

Enfatizó que “el recuerdo de las victimas de Nagasaki nos debe llevar a redoblar los esfuerzos para asegurar un mundo más humano y más prospero para todos”.

En ese marco, Bachelet señaló que “hemos expresado nuestro enérgico rechazo a los ensayos nucleares y de misiles que se han llevado a cabo hace poco en la vecina Corea del Norte, acciones que nos parece representan una amenaza a la paz y a la estabilidad para esta región, pero también para toda la humanidad”.

“Junto con expresar nuestra solidaridad al gobierno y pueblo de Japón, seguiremos firmes en la postura a favor de la desnuclearización de la península coreana y a favor de la paz y el entendimiento de los pueblos”, añadió.

Detalló que visitó Nagasaki “para rendir un homenaje, un tributo, a lo vivido por esta ciudad donde se lanzó la segunda bomba atómica y esperamos la última (…) acá el hombre hizo uno de los horrores mayores para la humanidad, cual fue lanzar una bomba atómica”.

La mandataria abogó por una paz duradera para evitar que las guerras que marcaron el Siglo XX vuelvan a repetirse y destacó que Japón y Chile “tenemos grandes coincidencias, somos defensores de la paz y la seguridad y tenemos coincidencias en el empeño por impulsar el desarme nuclear y la no proliferación de las armas nucleares”.

Bachelet realizó este sábado una visita privada al Museo de la Bomba Atómica de Nagasaki, donde pudo apreciar la cronología de su lanzamiento y los cuantiosos daños que dejó en la hoy reconstruida ciudad japonesa.

Luego se desplazó al Parque de la Memoria, donde se encuentra el Hipocentro de la Bomba Atómica, lugar que marca el sitio sobre el cual explotó el artefacto estadunidense, el que dejó un saldo superior a los 175 mil muertos.

A continuación colocó una ofrenda floral en la Estatua de la Paz y visitó la Escuela Primaria de Shiroyama, ubicada a 500 metros del hipocentro de la bomba y que quedó en ruinas producto del ataque estadunidense.

La mandataria concluyó su visita a Nagasaki con un almuerzo ofrecido en su honor por el gobernador Hodo Nakamura y el alcalde de la ciudad, Tomihisa Tahue, tras lo cual retornó a Tokio en el avión presidencial chileno.

Bachelet, que realiza su última gira al extranjero antes de entregar el poder, el 11 de marzo próximo, al presidente electo Sebastián Piñera, finalizará su visita a Japón este lunes con una audiencia con el emperador Akihito.