Diseños de gran majestuosidad, como los palacios de Bellas Artes y Postal Mexicano, en la capital del país, son parte del legado que dejó el arquitecto italiano Adamo Boari, de quien este 24 de febrero se cumplen 90 años de su muerte.

Nacido el 22 de octubre de 1863, en Ferrara, Italia, Boari estudió arquitectura en las universidades de Ferrara y Bolonia, de la cual se graduó como ingeniero civil en 1886, indica su perfil biográfico publicado en el portal museopalaciodebellasartes.gob.mx.

Más tarde participó en la Exposición Nacional de Arquitectura en Turín, donde sus proyectos y diseños arquitectónicos obtuvieron gran reconocimiento.

En 1889 se trasladó a Brasil, para trabajar en diversos proyectos de una exposición universal, según datos del sitio electrónico arts-history.mx.

También residió en Uruguay, Argentina y Estados Unidos, ahí conoció Nueva York y Chicago; en esta última ciudad se estableció tras contraer fiebre amarilla en Brasil.

En 1899 recibió un diploma para ejercer profesionalmente como arquitecto en Estados Unidos; cuatro años después revalidó su título en México.

A partir de ese momento fue uno de los predilectos del entonces presidente Porfirio Díaz (1830-1915), refiere la página web durango.net.mx.

En 1899 participó en el diseño de la cúpula de la parroquia y el santuario de Nuestra Señora del Carmen (1898), así como del Templo Expiatorio de Guadalajara, Jalisco.

También laboró en la construcción de un monumento a Porfirio Díaz (1900) y en el diseño de la Parroquia de Matehuala (1898), en San Luis Potosí.

Además, obtuvo el segundo lugar en el concurso para el proyecto del Palacio del Poder Legislativo de México, certamen en el que el primer premio fue declarado desierto, por lo que se dijo ganador, reseña el sitio conservatorianos.com.mx.

Al llegar a la Ciudad de México, Boari diseñó su propia casa, de concreto armado, que se ubica en la esquina de Insurgentes y Álvaro Obregón, en la colonia Roma.

También estuvo a cargo, junto al ingeniero mexicano Gonzalo Garita y Frontera (1867-1921), de la construcción del Palacio de Correos, indica el sitio de internet ciudadmexico.com.mx.

La joya dorada del Centro Histórico se levantó en cinco años, desde la primera piedra que se colocó el 14 de septiembre de 1902 hasta su inauguración en 1907.

El edificio al que dedicó más tiempo fue el Teatro Nacional (hoy Palacio de Bellas Artes), cuya construcción inició en 1904. Sin embargo, el proyecto nunca se concluyó por problemas presupuestales y técnicos, señala el portal palacio.bellasartes.gob.mx.

Posteriormente, Federico Mariscal (1881-1971) y Antonio Muñoz G. continuaron la obra, que se inauguró en 1934 con el nombre de Palacio de Bellas Artes, lugar donde una de sus salas fue nombrada en su honor.

En 1916 se estableció definitivamente en Roma, Italia; durante los últimos años de su vida escribió un libro sobre la construcción y el diseño de teatros.

Adamo Boari, quien falleció el 24 de febrero de 1928 en Roma, Italia, también fue ingeniero de ferrocarriles en su tierra natal y catedrático en México.

Sus biógrafos señalan que probablemente ayudó a su hermano, Sesto Boari, en el proyecto del Teatro Nuevo de Ferrara, recinto que presenta elementos similares a los del Teatro Nacional de México.