El Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA) llamó hoy al gobierno de Venezuela a reconsiderar la convocatoria para elecciones las elecciones presidenciales del próximo 22 de abril, y aceptar la asistencia internacional para paliar la crisis humanitaria que padece.

Con el voto a favor de 19 países, 5 en contra y 8 abstenciones, el Consejo aprobó una resolución en ese sentido empujada por Argentina, Brasil, Estados Unidos, México, Panamá y Santa Lucia, que expuso de cuenta las divisiones al interior de la OEA para afrontar la situación en esa nación sudamericana.

El voto fue significativo porque evidenció el resquebrajamiento del bloque caribeño, que hasta hace meses se mantenía alineado con Venezuela y el resto de sus aliados, impidiendo alcanzar los 18 votos mínimos requeridos para la aprobación de resoluciones al respecto.

El viceministro venezolano para America del Norte, Samuel Moncada, lamentó que la organización se ocupe nuevamente de discutir la situación de su país sin que su gobierno haya sido consultado, y acusó a los países del Consejo de darle un manejo sesgado al tema.

“Cuando se amenaza a Venezuela, hay aquí silencio”, dijo Moncada en una sorpresiva aparición en el Consejo, pues desde que Venezuela anunció el año pasado su decisión de retirarse de la OEA, la participación en este órgano político por parte de esa misión ha sido esporádica.

“Toda esta situación ocurre con la mirada cómplice de estados miembros, quienes obviando abiertamente el artículo 20 de la carta de la OEA, guardan silencio ante la criminal agresión contra el pueblo venezolano”, dijo aludiendo el artículo que se refiere el proceso para la discutir y aprobar resoluciones.

Por espacio de casi una hora, Moncada y el representante de Bolivia ante la OEA, embajador Diego Pary buscaron dilatar e impedir la celebración de la sesión extraordinaria que fue convocada apenas este jueves.

Pary denunció que la discusión del texto resolutivo se llevó a cabo a “oscuras de media noche” y acusó al Consejo de “tratar de hablar de democracia, pero con acciones antidemocráticas”, asegurando que este no tiene ningún efecto práctico y contribuirá sólo a la polarización en aquella nación.

Empero, Kevin Sullivan, representante interino de Estados Unidos consideró que la resolución deja constancia de “la profunda preocupación que tenemos por el curso de Venezuela”.

La resolución pide además al gobierno del presidente Nicolás Maduro permitir “la conducción de elecciones con todas las garantías necesarias para un proceso libre, creíble y legítimamente transparente, incluyendo la participación de todos los partidos y actores políticos, sin ningún tipo de exclusión”.

Igualmente le requiere la implementación de las medidas necesarias para prevenir el empeoramiento de la situación humanitaria, “incluyendo aceptar la asistencia ofrecida por la comunidad internacional”.

La aprobación de la resolución se produjo horas después de que la presidenta del Consejo Nacional Electoral de Venezuela, Tibisay Lucena anunció en Caracas que la convocatoria de la elección presidencial permanecerá sin cambio, aunque las parlamentarias se celebrarán en otra fecha.