La agencia de calificación Fitch rebajó hoy un escalafón la nota de la deuda soberana de Brasil como consecuencia del fracaso del Gobierno por aplicar reformas que frenen el déficit fiscal, en una alusión a la incapacidad del Ejecutivo de aprobar un nuevo sistema de pensiones.

Fitch rebajó la nota de la mayor economía latinoamericana y la pasó de BB a BB- con perspectiva estable, una decisión que según explicó la agencia de calificación se debe a “la decisión del Gobierno de no colocar más en la agenda de votación del Congreso la reforma del sistema de pensiones”.

El presidente brasileño Michel Temer suspendió esta semana la tramitación en el Congreso de la reforma del sistema de pensiones, uno de sus proyectos insignia, ante la falta de apoyo para aprobar una medida destinada a contener el déficit público, pero criticada por la oposición de izquierda y los sindicatos.

El Gobierno llevaba meses tratando de obtener el apoyo necesario de dos tercios de la Cámara Baja (308 de 513 parlamentarios) para aprobar la reforma, pero no lo logró ante el amplio rechazo de la población, según los sondeos, pues aumenta la edad y endurece los criterios de acceso a las prestaciones sociales por jubilación.

La reforma del sistema de pensiones era una de las prioridades de Temer en 2018 antes de abandonar el poder a finales de año, y se enmarca en las iniciativas de su Ejecutivo para aprobar una serie de medidas para reducir los gastos públicos que Fitch considera preocupante.

El déficit fiscal brasileño “sigue siendo grande y con perspectiva de un declive solo gradual”, explicó y pronosticó que el desequilibrio entre gastos e ingresos será de 7.0 por ciento del Producto Interior Bruto entre 2018 y 2019.