México requiere invertir y orientar sus esfuerzos hacia la economía del conocimiento y el capital humano para estar en posibilidad de pasar de ser una nación consumidora a una productora de tecnología, opinó el presidente y fundador de Embrace-Tech, Israel Reyes.

En entrevista con Notimex, reconoció que el mundo atraviesa por una revolución tecnológica y digital, de la cual México no está exento, además se cuenta con el talento y los recursos humanos para competir en esta materia.

Reyes, quien en 2012 creó la multinacional Solity en Nueva Zelanda con presencia en Estados Unidos y nuestro país, actualmente lleva a cabo una cruzada para impulsar la economía del conocimiento en universidades públicas y privadas, a fin de hacer un frente común en defensa de los dreamers en Estados Unidos.

Ello, al recordar que el presidente Donald Trump, debería cambiar su perspectiva en torno a los jóvenes migrantes y dar paso a una reforma migratoria integral, ya que éstos son un círculo virtuoso para el vecino país del norte.

"La migración siempre ha sido uno de los impulsores más importantes del progreso y dinamismo humano. Es mejor regularla que construir muros. Es tiempo de una reforma migratoria integral", expresó.

En este marco, se pronunció por hacer un frente común y solidarizarse con los connacionales, apoyar sus gestiones y dar paso a un debate de altura sobre las aportaciones que hacen a la economía estadounidense.

Reyes indicó que si bien la migración ocasiona gastos, también aporta ingresos, consume pero crea puestos de trabajo e invierte pero paga impuestos de manera directa e indirecta, además se emplea aquellos sitios que los estadounidenses no desean realizar.

Un dato central, añadió, es que los migrantes son gente que no tiene miedo y sí mucha hambre de progreso, pues compañías tecnológicas como Google, Facebook o Amazon enviaron en 2017 una carta a Trump donde le solicitan que no le dé la espalda a los cerca de 800 mil jóvenes indocumentados que llegaron a su país cuando eran niños.

En la misiva se destacó que más del 97 por ciento de dreamers estudian o trabajan; el cinco por ciento había iniciado su propio negocio, el 65 por ciento comprado un vehículo y el 16 por ciento adquirido su primera casa.

Y que al menos, el 72 por ciento de las mejores empresas de Fortune 500 cuentan con beneficiarios de DACA entre sus empleados.

De tal suerte que “sin ellos, la economía de Estados Unidos perdería 460 mil 300 millones de dólares y unos 24 mil 600 millones anuales en contribuciones al Seguro Social”.

En ese sentido reiteró que los dreamers son vitales para el futuro de las empresas y la economía de Estados Unidos ya que son jóvenes preparados.