Alejandro Cruz Atienza, director editorial de El Colegio Nacional y responsable de la publicación del libro “Cómo nace y crece un volcán. El Paricutín”, del Dr. Atl, recordó que esa montaña nació el 20 de febrero de 1943; en 1950 apareció el libro original, y en este 2018 ya circula entre el público, una nueva edición en dos versiones, una facsimilar y otra en rústica.

La obra fue presentada esta tarde en el marco del primer día de actividades de la 39 Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería (FILPM), la cual se prolongará hasta el próximo 5 de marzo.

Cruz Atienza explicó que la primera de esas dos versiones presenta, incluso, acabado en tela en sus dos tapas, y el grabado que apareció en la versión que el Dr. Atl puso en las mesas de novedades de las librerías.

La otra versión, añadió el editor, ofrece un acabado rústico, más sencillo, pero no menos atractivo, con la finalidad de que llegue a un mayor número de lectores, desde profesores, investigadores, historiadores, vulcanólogos, estudiantes y público en general.

“Ambos son motivo de festejo, pues se trata de un proyecto editorial que demandó mucho tiempo, así como la participación de diversos especialistas”.

Actualmente un ejemplar del libro original del Dr. Atl cuesta en el mercado alrededor de 20 mil pesos, en tanto que las dos nuevas presentaciones significan una inversión mínima para quienes lo adquirieron esta tarde luego de la presentación.

Se trata de un esfuerzo de El Colegio Nacional por poner en manos del mayor número de mexicanos obras de temas fundamentales, de autores reconocidos, señaló.

En el acto, Jaime Urrutia, autor del prólogo de las nuevas ediciones y especialista de la institución editora, destacó que se trata de un viaje, un día a día que registra el nacimiento y crecimiento del Paricutín.

“Tener la documentación que da cuenta de este fenómeno es un privilegio, es como tener el acta de nacimiento de este volcán”, anotó en el Auditorio Bernardo Quintana del Palacio de Minería, sede de la FILPM.

La presentación estuvo acompañada por la proyección de un documental que da cuenta del testimonio de personas cuya edad es mayor que la del mismo volcán. Ellos fueron habitantes del Pueblo de San Juan, en cuyo perímetro nació y creció el Paricutín, y fueron testigos de cómo ese coloso arrasó todo a su paso, con ríos de lava y toneladas de piedras incandescentes. En realidad, arrasó con casi todo.

Las torres de la iglesia del pueblo lucen hasta la fecha intactas, en medio de las rocas volcánicas. Asombrosamente, refirió un lugareño entrevistado, “la lava respetó el altar de la iglesia. No lo tocó y hasta hoy se puede observar desde lo alto de las toneladas de rocas que arrojó el volcán durante varios días”. La evocación todavía conmueve a quienes hace 75 años vieron con sus propios ojos ese inusual fenómeno.

En el libro se lee, de puño y letra del Dr. Atl: “Gran parte de mi vida la he ocupado en escalar volcanes, en estudiarlos, en dibujarlos, y de repente, la naturaleza puso a la puerta de mi casa un volcán nuevo…”.